“Me siento perseguido”

Entrevista a Eduardo Cunha, presidente del Congreso de Brasil

Líder del PMDB, Eduardo Cunha.
Líder del PMDB, Eduardo Cunha.Valter Campanato (Agência Brasil)

Eduardo Cunha (Río de Janeiro, 1958) es el diputado más perseguido estos días por unos y por otros en Brasilia. Presidente del Congreso, miembro destacado del Partido del Movimento Democrático Brasileño (PMDB), en teoría aliado parlamentario del Gobierno de Dilma Rousseff —en realidad un amigo poco fiable dado a los desplantes— y uno de los políticos más relevantes de la lista de implicados en el caso Petrobras. Cunha está acusado de recibir dinero de la petrolera, denunciado por un expolicía apodado El Calvo que asegura, sin mucha precisión, que llevó maletas de billetes a su casa. También ha sido denunciado por el principal delator de la trama, el experto en lavar dinero Alberto Youssef, que mantiene que el presidente de la Cámara era uno de los beneficiados del entramado de empresas y ejecutivos políticos sobornables.

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En su solicitado despacho de Brasilia, en una mañana de tormenta tropical, él no solo lo niega, sino que asegura que todo responde a una maniobra política del Gobierno. Sostiene, mientras mira compulsivamente sus dos teléfonos móviles, que se estremece a cada rato con mensajes y llamadas, que las acusaciones que pesan sobre él no van a ningún lado, que son una clara inconsistencia. Tiene ganas de explicarse, tantas que muchas veces no deja ni que se terminen de enunciar las preguntas.

Pregunta. El Partido Socialismo e Liberdade (PSOL) va a presentar una enmienda para que los políticos envueltos en la trama con poder dejen sus puestos. ¿Usted va a dimitir?

La Fiscalía eligió a quién investigar sin emplear el mismo criterio para todos

Respuesta. Lo que ha hecho el fiscal es solicitar una investigación inicial. No podemos culpabilizar a nadie de antemano. Así que no pienso para nada en dimitir y no lo haré.

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P. ¿Pero no se siente, como implicado y presidente del Congreso…?

R. Lo que me siento, llegado el caso, es perseguido. El fiscal general fue el que eligió a quién investigar. No estoy nada preocupado con la investigación que me atañe. Ya respondí en el pasado a dos investigaciones y a una denuncia. Y fui absuelto. No se puede juzgar a nadie por adelantado. Nuestra Constitución garantiza la presunción de inocencia.

P. ¿Por qué se siente usted perseguido?

R. Porque la fiscalía escogió a quién investigar sin emplear el mismo criterio para todos. Mi caso es una broma.

P. ¿Por qué?

R. Porque los hechos son de risa. Yo los voy a rebatir uno por uno en la comisión de investigación parlamentaria de esta semana.

P. Y a su juicio, ¿por qué ha actuado así el fiscal general?

La corrupción está en el Gobierno, no en el Poder Legislativo

R. No sé. Bueno, es una tentativa de debilitar al poder legislativo. No hay duda.

P. Pero una tentativa, ¿de quién, del Gobierno?

R. De quien sea. Puede ser del Gobierno, actuando con la fiscalía.

P. Con 30 parlamentarios, entre diputados y senadores, envueltos en el escándalo, ¿no va a resultar insostenible la vida parlamentaria?

R. Creo que no. Que conste que este es un esquema de corrupción del poder ejecutivo. La corrupción está en el Gobierno, no en el poder legislativo. Eventualmente, alguien del Parlamento se puede haber beneficiado de la corrupción del Gobierno. Pero lo que hay es una trama de corrupción en Petrobras, que pertenece al Gobierno.

P. Pero había parlamentarios que recibían dinero de esa trama.

R. Eso se va a investigar. Y quien lo haya hecho, que pague por eso. Pero es una crisis del poder ejecutivo. Como si fuese aquí, en el Parlamento, donde se firmaban los contratos petrolíferos, o para construir refinerías. Todo se hizo en Petrobras, no aquí.

La corrupción está en el Gobierno, no en el Poder Legislativo

P. ¿Cree que la trama es aún mayor de lo que se dice?

R. Mucha de la corrupción en Petrobras aún no ha salido a la luz pública. Sólo ha salido lo de una dirección general. Y hay tres.

P. Y con una trama tan amplía, ¿usted nunca se enteró?

R. Yo no formaba parte de ese proceso. No tenía ni tengo nada que hacer con eso.

P. El exejecutivo y delator Paulo Roberto Costa asegura que el esquema de corrupción está relacionado con las donaciones a partidos políticos. ¿Está de acuerdo?

R. Paulo Roberto Costa no tiene ninguna credibilidad.

P. Pero, en su opinion, ¿existen donaciones inocentes?

Estoy en contra de pedir que se impugne a Rouseff

R. Hay una ley que regula eso. A menos que se compruebe que efectivamente alguna donación sea un soborno disfrazado, no hay ninguna razón para descalificar esa ley.

P. ¿Qué opinión le merece la cacerolada del domingo a Dilma Rousseff?

P. Fue una manifestación popular, natural y legítima. Es la expresión de una pérdida de popularidad.

P. ¿Está usted de acuerdo con impugnar a Dilma Rousseff?

R. No creo que ocurra. Y estoy en contra de pedir ese procesamiento.

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