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RODRIGO JANOT Fiscal general de Brasil

“Todavía ignoro el tamaño de la caja de Pandora de Petrobras”

El procurador general de Brasil organiza la estrategia para castigar a los responsables de la trama de corrupción de Petrobras

Janot presencia un juicio en 2013 por un caso de corrupción en el Gobierno de Lula da Silva
Janot presencia un juicio en 2013 por un caso de corrupción en el Gobierno de Lula da Silva EFE

Rodrigo Janot duerme tranquilamente todas las noches pese a las revelaciones del sistema endémico de corrupción en la principal empresa de Brasil, la petrolera estatal Petrobras. Como procurador general de la República (fiscal general), Janot organiza la estrategia del Ministerio Público ante la Operación Lava Jato (Lavacoches) para castigar a los responsables de una trama que empezó en 1987. En este momento, estudia el testimonio del cambista Alberto Youssef para completar este rompecabezas y compartir el trabajo con el Supremo Tribunal Federal. Hasta ahora, las delaciones premiadas han ayudado a recuperar cerca de 800 millones de reales (250 millones de euros), el doble de lo que el departamento de recuperación de activos del Ministerio de Justicia logró recobrar en toda su existencia. Pero todavía queda mucho más: como dice Janot, se acaba de abrir la caja de Pandora.

Pregunta. Dijo usted que la Justicia brasileña dio un paso adelante con el encarcelamiento de los empresarios. ¿Qué ha cambiado?

Respuesta. Las instituciones de la justicia brasileña están más maduras, se han profesionalizado para que mejore su acción. Es visible lo que se ha logrado en los últimos años, tanto en el área penal como de improbidad.

P. Se dice que los ejecutivos de las empresas pueden alegar haber actuado como un cartel. ¿Eso puede suavizar las condenas, una que vez la pena para este crimen es pequeña?

R. En lo que dependa del Ministerio Público Federal, no se cerrará este acuerdo. A lo que aspiramos es a que se asuman la culpa por corrupción activa, fraude en licitación y por todos los crímenes que todavía no están debidamente definidos.

P. Estos empresarios, después de acusados, ¿tendrán que devolver el dinero robado o defraudado?

R. Por supuesto. No solo devolver sino que también se acordarán altas multas, como ya se ha hecho con algunos. No basta devolver, hay que pagar de alguna forma por el acto ilícito que se cometió. Ya hemos recuperado cerca de 800 millones de reales (250 millones de euros), el doble de lo que logró recobrar el departamento de recuperación de activos del Ministerio de Justicia en toda su existencia. Y todavía faltan las grandes empresas. Solo un gerente de Petrobras va a devolver 100 millones de dólares, ¡un gerente! O lo devuelven de manera espontánea o la justicia les obligará.

A lo que aspiramos es a que se asuman la culpa por corrupción activa y fraude en licitación 

P. Una peculiaridad del sistema legal brasileño es la delación premiada. Algo que es efectivo, pero también una especie de extorsión: uno habla y se le reduce la pena. ¿Qué opinión tiene de este sistema?

R. Este nombre, delación premiada, banalizó el método. Cuando se habla de confesión, uno imagina a alguien hablando mal, diciendo cotilleos. En realidad se trata de un acuerdo: el sujeto practica algo ilícito, la defensa sabe cuál es la pena que puede recibir. Este acuerdo reduce la pena o cambia el régimen de cumplimiento. Se hace el acuerdo y se explica: usted cumplirá pena de arresto domiciliario, pero si rompe el acuerdo, va a la cárcel. Y en este acuerdo uno asume la culpa y apunta a las personas que participaron de los hechos. La delación premiada no es la prueba, pero indica el camino para que el Ministerio Público llegue a la prueba.

P. ¿Cuándo se empezará a llegar a los políticos? Dicen que unos cien están involucrados. ¿Tiene sentido?

R. No. Lo que tenemos hasta ahora es la delación premiada del exdirector de Petrobras Paulo Roberto Costa. Los nombres todavía son un secreto, debido a las pruebas. Mantenemos la investigación para que se puedan buscar las pruebas sin que sean destruidas. En cuanto llegue al Supremo su confesión, empieza el proceso de confesión del cambista Alberto Youssef. Tengo que esperar su testimonio completo para montar mi estrategia. Él testificaba a diario, pero hemos tenido que disminuir el ritmo por su salud. Pero ya ha concluido.

En realidad este sistema viene desde 1987. Pasa por todos los Gobiernos. Es un sistema endémico.

P. El escándalo del mensalão [caso de corrupción en el que se vio implicada la cúpula del partido en el Gobierno] tardó seis años en dar resultados. ¿Y este?

R. Tengo que ver el material. Todavía está incompleto. Las diferencias entre los casos es que el mensalão estaba regido por una ley peor y tuvimos que hacer una intensa búsqueda de pruebas. Como ahora hay instrumentos más modernos, es posible que las hallemos más rápido.

P. Entonces la caja de Pandora todavía no está lista.

R. Aún no sé su tamaño…

P. En algunos momentos, parecía que el sistema político se iba a acabar, pero se sabe que esta trama existe desde hace 15 años…

R. En realidad este sistema viene desde 1987. Pasa por todos los Gobiernos. Es un sistema endémico. No espero que el proceso acabe con el sistema político, sino que cambie el sistema. Lo que hay es un sistema corruptor. Es al contrario, nosotros quitamos a estas personas y otras ocuparán su lugar.