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Uribe encabeza las críticas a las negociaciones de paz en Colombia

El expresidente se opone a que los guerrilleros de las FARC no paguen por sus crímenes ante la justicia

El expresidente colombiano Álvaro Uribe, durante la presentación de su libro ‘No hay causa perdida’ en Medellín.
El expresidente colombiano Álvaro Uribe, durante la presentación de su libro ‘No hay causa perdida’ en Medellín. AFP

El expresidente Álvaro Uribe, uno de los más férreos opositores a la posibilidad de que los guerrilleros no paguen por sus crímenes ante la justicia, criticó el inicio de las conversaciones de paz en Oslo asegurando que “los europeos no entienden, pero nosotros no podemos aceptar lo que ocurrió en algunos países centroamericanos, donde le perdonaron todo a la guerrilla y los llevaron al Parlamento. En esos lugares la guerrilla no era narcotraficante y había una democracia imperfecta. Aquí hemos tenido una democracia respetable”.

Durante el lanzamiento en Medellín de su libro No hay causa perdida, el exmandatario, quien mantiene un distanciamiento frontal con la forma de gobernar del presidente Juan Manuel Santos, también fue enfático en afirmar que aunque haya condenas reducidas, estas se deben mantener. “Es aceptable porque son sacrificios que debe hacer la justicia en aras de la paz”, dijo el exgobernante.

Para el presidente del Congreso colombiano, del gubernal Partido Unidad Nacional, Roy Barreras, no fue una sorpresa la diferencia de enfoque entre la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el discurso del Gobierno en el inicio de las conversaciones. “No nos sorprendamos los colombianos porque la visión política y económica de las FARC sea diametralmente opuesta a la del Gobierno. Porque hay diferencias hay que hacer diálogo”, dijo.

El presidente del partido Liberal, también en el Gobierno, Simón Gaviria, también encontró normales las diferencias enrre los discursos de las dos partes y destacó que “lo que hay que resaltar es la voluntad de llegar al fin de la confrontación armada, tanto de la guerrilla, como del Gobierno”.

Entretanto, al representante en la Cámara del opositor Polo Democrático (izquierda), Iván Cepeda, le resultó lógico que las dos partes marquen diferencias. “Por supuesto afloran los enfoques distintos. No va a ser un camino fácil, pero estas conversaciones son la llave para lograr que salga adelante el proceso y se llegue a una acuerdo que ponga fin al conflicto”.

Por su parte, el exjefe paramilitar Salvatore Mancuso aprovechó el inicio de las negociaciones para pronunciarse enviando una carta en la que expresó su “júbilo” por el inicio de las conversaciones entre las FARC y el Gobierno, al tiempo que pidió participar activamente en el proceso. Según el exparamilitar, detenido en una cárcel de Virginia (Estados Unidos), en donde afronta un juicio por narcotráfico, “un proceso de paz que no incluya a la gran mayoría de los actores del conflicto resultará insuficiente”.