Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Concentración en la plaza Tahrir de El Cairo a favor de mayores reformas

Varios centenares de egipcios rompen el ayuno del Ramadán en el emblemático lugar.- El jefe de la junta militar egipcia, Mohamed Tantaui, visita a las tropas desplegadas allí

Varios centenares de egipcios han roto hoy el ayuno del mes sagrado musulmán de Ramadán en la emblemática plaza Tahrir y se han manifestado a favor de mayores reformas, rodeados de un impresionante despliegue policial. La convocatoria, bajo el lema "Un viernes por el amor de Egipto", ha reunido a un buen número de personas a pesar del boicot de varios grupos políticos y de la presencia de las fuerzas de seguridad.

"La idea de este día no era el de una marcha del millón", ha explicado el activista Ramy Sawisy, uno de los portavoces y fundadores del Movimiento 6 de Abril, en alusión a las multitudinarias protestas que se han convocadas en Tahrir. El llamamiento era para "un festival que incluyera a la mayoría de las fuerzas políticas", según Sawisy, que ha destacado la alta presencia tanto de cristianos como de musulmanes.

El Movimiento 6 de Abril, que promovió la Revolución del 25 de Enero, decidió participar en la manifestación y el iftar (comida con la que se rompe el ayuno) y llevó bebida y comida con la ayuda de voluntarios y de donaciones. Sentados en el suelo, en bancos o en los bordillos de las aceras, gente de todas las edades degustaba algún alimento, mientras el centro de la plaza y las calles aledañas se mantenía tomadas por policías y soldados.

Visita de Mohamed Tantaui

Las tropas, que llevan desplegadas en Tahrir desde que el pasado 1 de agosto desalojaron por la fuerza a los últimos manifestantes que permanecían allí acampados, fueron visitadas por el jefe de la junta militar egipcia, Mohamed Tantaui, antes de la convocatoria. El jefe del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, que asumió el poder interinamente el pasado 11 de febrero tras la renuncia de Mubarak, expresó su confianza en que los militares y policías sabrían cumplir con su misión de mantener la estabilidad y seguridad de Egipto y su pueblo.

El despliegue policial no ha evitado que se desarrollara una manifestación a favor de un Estado civil y de una aceleración de las reformas políticas y de los juicios contra los responsables del antiguo régimen. También han destacado en Tahrir los llamamientos al respeto de todas las tendencias y a la unidad de todos los egipcios para evitar la tensión sectaria.

Esta convocatoria no ha estado exenta de polémica, ya que algunos grupos aseguraban que iba a crear una fractura en la sociedad egipcia, al considerarla una respuesta a la manifestación protagonizada por los islamistas el pasado 29 de julio, de la que se retiraron los partidos laicos, izquierdistas y liberales.