Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
El conflicto de Oriente Próximo

Miles de turcos lloran a los muertos en el asalto israelí a la flotilla

Los funerales de las víctimas se celebran en un ambiente de recogimiento. - Los fallecidos son ocho turcos y un estadounidense de origen turco.- La relaciones con Israel "no volverán a ser las mismas", dice el presidente Gül

Estambul / Ankara
EDITORIAL: El alcance de un asalto | Más información sobre Oriente Próximo en el blog de Enric González, 'Fronteras movedizas'

Miles de personas se han concentrado a mediodía (una hora menos en la España peninsular) en la mezquita de Fatih, en el centro histórico de Estambul, para llorar a los nueve fallecidos en el abordaje de la Flotilla de la Libertad. Frente a las protestas y las muestras de indignación después de un suceso que ha conmocionado al país, los funerales se han celebrado en un clima de gran recogimiento y dolor.

La ceremonia, de carácter religioso, ha tenido lugar en uno de los barrios con mayor presencia islamista de la ciudad, sin presencia de altos dignatarios. Cientos de personas han seguido las exequias dentro del templo, ante los féretros, cubiertos con banderas turcas y palestinas y cintas con versículos del Corán. Miles de personas se han sumado en el exterior en un respetuosos silencio, según los medios turcos. Una vez terminada la ceremonia, parte de los congregados han lanzado consignas como "abajo Israel" y gritos de "Alá es grande".

Los muertos son ocho ciudadanos turcos y un estadounidense de origen turco, según los forenses turcos. Los exámenes realizados anoche, tras la llegada de los restos a bordo de tres aviones ambulancia, han determinado que todos recibieron disparos de bala, uno de ellos a quemarropa. Cuatro de ellos presentaban heridas en la cabeza y uno en el pecho, según forenses citados por el canal NTV.

Dos de las víctimas serán enterradas en Estambul hoy, mientras que los demás restos mortales serán trasladados a sus localidades de procedencia para darles sepultura. El joven de 19 años con nacionalidad estadounidense será enterrado en la localidad anatólica de Kayseri.

La mayoría de los más de 700 activistas que iban a bordo del Mavi Marmara eran turcos, ligados a organizaciones de perfil islamista, como la Fundación de Ayuda Humanitaria (IHH), impulsora de la iniciativa y vinculada al partido del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan. Muchos eran jóvenes universitarios, de clase media. Se espera que esta tarde tenga lugar una gran manifestación, convocada por IHH.

"Turquía nunca perdonará el ataque"

El presidente de Turquía, Abdulá Gül, ha dejado claras las repercusiones del incidente en sus relaciones con Israel. "Turquía nunca olvidará y nunca perdonará el ataque a sus ciudadanos", ha dicho a la prensa en la localidad de Corum. "Nada será como antes", ha subrayado el presidente al ser preguntado si Ankara continuará su cooperación militar y en cuestiones de seguridad con Israel.

Aun así, Gül no cerró la puerta a una futura recomposición de las relaciones bilaterales si Tel Aviv acepta su error y ofrece compensaciones. "Solamente si Israel acepta el error que cometió y lo compensa de una manera aceptable, podremos reparar nuestras relaciones. Pero este incidente tendrá un impacto que nunca podrá ser olvidado", ha asegurado.

Las autoridades turcas están siguiendo todos los pasos legales para emprender acciones contra Israel por el incidente, según ha confirmado el viceprimer ministro turco, Bulent Arinc. Así, los activistas deportados por Israel están pasando controles médicos para determinar su estado de salud en un centro hospitalario de Estambul. También la fiscalía turca está tomando declaración de forma exhaustiva a los miembros de la flotilla, incluidos los heridos en el hospital Atatürk de Ankara.

Cascada de denuncias

Tras el regreso de los activistas, se suceden las denuncias contra la actuación de Israel desde el ataque del pasado lunes. La ONG IHH ha denunciado que tres activistas que tomaron parte en el viaje están desaparecidos y que podrían haber muerto. El presidente de IHH, Bulent Yildririm, que estaba a bordo del Mavi Marmara, ha denunciado también que los doctores que viajaban en la nave entregaron a Israel 38 heridos, pero estos solo repatriaron a 21. "Mataron a tiros a uno de nuestros amigos después de que se hubiera rendido. Nos atacaron con bombas de gas y balas reales. A nuestro amigo Cevdet, que era periodista y solo tomaba fotos, le dispararon en la cabeza a un metro de distancia", ha explicado Yildirim. Para mañana se ha convocado una manifestación multitudinaria en Estambul en protesta por las muertes de los activistas.

Los tres activistas españoles- Manuel Tapial, Laura Arau y David Segarra- han denunciado, tras su llegada a Estambul, el maltrato recibido por las autoridades israelíes. Tapial ha asegurado haber sido interrogado durante tres horas por el Mosad, el servicio secreto israelí, y que durante sus tres días de cautiverio sólo le ofrecieron comida en una ocasión. "Fuimos detenidos por comandos del Ejército que nos apuntaron a la cara con el láser de sus armas a pesar de que estábamos identificados como periodistas internacionales, nos encapucharon y nos robaron todo nuestro trabajo", se quejó Segarra, periodista de la televisión venezolana Telesur.

Laura Arau ha explicado que el retraso de varias horas en su llegada se debió a las presiones de las autoridades israelíes, ya que en un momento dado intentaron retener al presidente de la ONG turca IHH, Bülent Yildirim, lo que provocó una "batalla campal" entre los soldados israelíes y los turcos que supervisaban la repatriación.

Tras conocerse estos testimonios, Israel por medio de Andy David, portavoz del Ministerio israelí de Asuntos Exteriores, ha rechazado tajantemente estas denuncias de maltrato. "Es indignante, completamente falso", ha señalado David. El portavoz ha asegurado que las denuncias de trato brutal y falta de comida son "parte de la provocación" que supone todo el proyecto de la Flotilla de la Libertad. "Si algo no hacemos los judíos es matar de hambre a otra gente", ha agregado indignado, tras insistir en que él presenció personalmente cómo todos los detenidos recibían agua y bocadillos tras su traslado al puerto israelí de Ashdod y que en la cárcel de Beer Sheva se les dio "comidas completas".