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Turquía e Israel se reúnen de nuevo tras el asalto a la flotilla

El encuentro enfurece a los socios ultranacionalistas de Netanyahu

Las relaciones entre Israel y Turquía no están tan deterioradas como el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, intenta hacer creer a la opinión pública musulmana. El ministro de Exteriores de Turquía, Ahmet Davutoglu, y el ministro de Industria israelí, Benjamín Ben-Eliezer, se reunieron el miércoles en secreto en un hotel suizo para acordar diversos asuntos. La reunión fue conocida horas después de celebrarse, y el ministro israelí de Exteriores, Avigdor Lieberman, montó en cólera por haber sido informado al mismo tiempo que la prensa.

Uno de los puntos de la reunión consistió, según fuentes gubernamentales de Jerusalén, en la devolución de las naves turcas que formaban parte de la flotilla que intentó romper el bloqueo de Gaza. Las naves de la flotilla permanecen atracadas, desde el asalto militar del 31 de mayo en el que murieron ocho ciudadanos turcos y un ciudadano turco-estadounidense, en el puerto israelí de Ashdod.

Otro de los asuntos debatidos por Davutoglu y Ben-Eliezer fue la reciente decisión turca de cerrar su espacio aéreo a los vuelos militares israelíes.

Erdogan había declarado en diversas ocasiones que no habría acuerdos con Israel hasta que el Gobierno de Benjamín Netanyahu pidiera disculpas por el violento asalto a la flotilla, devolviera las naves e indemnizara a las víctimas. La reunión suiza, sin embargo, fue solicitada por el Gobierno turco. Y Netanyahu la aceptó sin informar a su ministro de Exteriores, el ultranacionalista Lieberman, lo que ha provocado un amago de crisis en la coalición gubernamental israelí.

Coalición "estable"

Lieberman afirmó, al enterarse, que no podía "seguir así" y amenazó de forma velada con dejar el Gobierno. Luego moderó sus comentarios y señaló que la coalición de conservadores, ultranacionalistas y religiosos, con un pequeño componente laborista, era "estable" y que nadie debía temer que se rompiera.

El primer ministro turco lleva meses jugando con dos barajas en lo que se refiere a sus relaciones con Israel. Intenta convertirse en una de las potencias dominantes de la esfera musulmana y ha estrechado sus lazos con Irán y Siria. Por otra parte, y pese a diversas declaraciones agresivas y gestos como la prohibición de que aviones militares israelíes sobrevuelen el espacio aéreo turco, mantiene la cooperación con su principal aliado militar en la región. Turquía sigue comprando armamento israelí y sus pilotos siguen adiestrándose en Israel.