Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Lugo promete soluciones a los campesinos que demandan una reforma agraria

El presidente electo de Paraguay, Fernando Lugo, prometió ayer "soluciones genuinas" y redistribución de la riqueza a los grupos campesinos que exigen la reforma agraria y han intensificado las ocupaciones de propiedades rurales.

Lugo, que asumirá la presidencia el 15 de agosto próximo, se reunió ayer con centenares de dirigentes campesinos, indígenas, sindicales y de organismos sociales para escuchar sus reivindicaciones en la Plaza Italia, de Asunción.

"El primer eje de nuestro programa es la reforma agraria integral", les recordó Lugo, en alusión a las nuevas ocupaciones de tierra que han efectuado desde el pasado fin de semana varios grupos de cultivadores, cuyos jefes estaban en la asamblea.

"Posiblemente no vamos a dar respuesta a todos los problemas, pero sí vamos a iniciar con fortaleza, coraje, valentía y, de cara a este pueblo paraguayo que me ha votado, las soluciones genuinas que necesitan", prometió.

Lugo, que ganó las presidenciales del 20 de abril con la coalición de centroizquierda Alianza Patriótica para el Cambio (APC). El ex obispo católico, que con su llegada al poder puso fin a 61 años de Gobierno del Partido Colorado, anunció además que durante su mandato buscará "frenar" a la "industria de la política" como forma de "enriquecimiento rápido".

"El 15 de agosto, el 16 de agosto, desde la plaza del Congreso hasta la última campiña paraguaya vamos a redistribuir la riqueza que pertenece a todos los paraguayos por igual", acotó.

Enfrentamiento

El encuentro de Lugo con los dirigentes agrarios se celebró pocas horas después de que la policía informara del enfrentamiento a tiros entre los guardias de una hacienda ganadera del departamento de San Pedro (centro) y al menos un centenar de integrantes de grupos de los denominados campesinos Sin Tierra, que reclaman unas 700 hectáreas en la región.

La Mesa Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas (MCNOC), una de las organizaciones más radicales, anunció que estos días tienen previsto ocupar 15 fincas de las 24 que ha calificado como improductivas en San Pedro, la región más pobre y en la que el presidente electo hizo su labor pastoral de obispo durante varios años.