Resulta que era un sinvergüenza


Decía Borges que un rasgo típico de la realidad es que parezca un sueño. Observen con atención la imagen: ¿no les parece un fotograma de carácter onírico? Podría pertenecer a un instante de una película soñada por Hitchcock. Fíjense en el mobiliario oscuro, clásico, y en las escaleras que suben, aunque bajan también. La escalera es el invento más ambiguo de los concebidos por los seres humanos, pues sirve para hacer una cosa y su contraria. Y bien, en medio de ese decorado un hombre, el que permanece de pie, informa al otro de algo. Quizá, más que informarle, le intenta convencer. Pero el otro no se deja. Reparen en esa mirada de desconfianza, en esa expresión retraída, en el modo en que le apunta con el bolígrafo o la pluma de escribir, como diciéndole:
—Si te acercas, te pincho.
Montoro siempre hablaba cargado de razón. Cargado de razón, queremos decir, como se encuentra cargada de balas una pistola. Disparaba al menor movimiento de discrepancia. Se creía (o aparentaba creerse) de tal modo lo que decía, que también tú acababas admitiéndolo. Recuerdo cuando hallándose en la oposición juraba y perjuraba que lo adecuado, en los tiempos de crisis, era bajar los impuestos en lugar de subirlos. Le parecía tan de tontos no hacerlo que se mesaba desesperadamente los cabellos. Se había quedado calvo de mesárselos ante la ignorancia de los otros. Yo mismo estuve a punto de escribir una carta al presidente del Gobierno urgiéndole a que le hiciera caso para salir del caos. Al día siguiente de ganar las elecciones, los subió todos. ¿Por qué? Porque era un sinvergüenza (supuesto).
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Sobre la firma

Más información
Archivado En
Últimas noticias
Nueva York da la bienvenida a Mamdani con una multitudinaria fiesta callejera
Finlandia incauta un barco procedente de Rusia sospechoso de sabotear un cable en el mar Báltico
Las autoridades activan la fase 1 de contingencia ambiental al sureste del Valle de México tras las celebraciones de Nochevieja
El Chelsea despide a Maresca tras un triunfo en los últimos siete partidos de Liga
Lo más visto
- El vestido de Cristina Pedroche en las Campanadas 2025: un traje hecho con sus anteriores estilismos y en recuerdo a las personas con cáncer
- Campanadas 2025, de Pedroche a José Mota: baratas, escasas y recicladas
- Sandra Barneda: “Eso de las izquierdas y las derechas es arcaico, un pensamiento que solo sirve para marcar distancias”
- Un petrolero perseguido por Estados Unidos en el Caribe pintó una bandera rusa en un intento de escape
- Al menos 40 muertos por un incendio en el bar de una estación de esquí en Suiza






























































