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El Gobierno no gastó el 62% del presupuesto de ciencia en 2016

Las sociedades científicas denuncian la congelación de los recursos para investigación

Mariano Rajoy habla con un científico durante una visita al Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares.
Mariano Rajoy habla con un científico durante una visita al Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares.

Cada año, los presupuestos de ciencia contienen un gran espejismo. La cantidad de dinero que el Gobierno se compromete a gastar en proyectos de investigación científica resulta considerablemente mayor que la gastada a final de ese año. En 2015, por ejemplo, el Gobierno de Mariano Rajoy dejó sin gastar el 48% de esos presupuestos. Casi la mitad de todo el dinero nunca salió de las arcas del Estado.

En 2016, el Gobierno dejó sin gastar el 62% de todo el presupuesto de investigación, una cantidad que asciende a 3.155 millones de euros que no sirvieron para financiar ni a un solo científico, ni a un solo estudiante, pues solo existieron sobre el papel. Es la proporción más alta que se ha registrado, según el informe anual de los Presupuestos Generales del Estado que realiza cada año la Confederación de Sociedades Científicas de España (Cosce), que se ha presentado hoy en Madrid.

La mayoría del dinero no gastado corresponde a créditos que no se conceden. Esta herramienta financiera se ha utilizado para inflar los presupuestos y camuflar los recortes en subvenciones, que son la verdadera gasolina del sistema científico. Pero en 2016 también se dejaron de gastar 229 millones de euros en subvenciones, el mayor importe desde que gobierna Mariano Rajoy. Estos fondos sí estaban destinados a costear nuevos proyectos de investigación y becas para científicos. La suma equivale aproximadamente a diez veces el presupuesto anual del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), uno de los más punteros del mundo. Los responsables del informe señalan que este aumento del presupuesto no ejecutado se explica por el cierre del gasto impuesto por el Gobierno en julio de ese año.

Además de créditos, también se ahorraron 229 millones de euros en subvenciones

El problema es “especialmente preocupante dada la escasez de recursos disponibles” que sufre el sistema de investigación en España, resalta el químico Nazario Martín, presidente de la Cosce. El estudio presentado hoy sobre los presupuestos de 2017 señala que los recortes en ciencia han sido mayores que la media de todos los presupuestos y se han realizado ya pasada la crisis, en un contexto de crecimiento económico, lo que “muestra la nula prioridad que tienen las políticas de ciencia”, señala la Cosce.

Sobre el papel, en 2017, se dedicaban 6.513 millones de euros a investigación, 84 millones más que en 2016, un aumento que en realidad es una congelación, pues es inferior a la inflación prevista para este año, resalta el informe. Según el análisis, el sistema de investigación acumula un déficit de 20.000 millones de euros debido a los recortes desde 2009, el año en el que la financiación de la I+D llegó a su cota más alta. La mitad de esa suma, 10.000 millones, serían subvenciones, lo que “ha puesto en serias dificultades un sistema de innovación que lentamente se había construido en las décadas finales del siglo XX”, señala la Cosce.

Las sociedades científicas también han denunciado la “indefinición de la Agencia Estatal de Investigación y sus recursos”. Este nuevo organismo gestiona la mayor parte de los recursos dedicados a proyectos de investigación científica, pero su puesta en marcha es problemática debido a que algunas de sus competencias han quedado limitadas. “La Agencia tiene el lastre de no poder proyectar a varios años la financiación, esto es una gran limitación y el mayor impedimento es el Ministerio de Hacienda”, ha explicado hoy Martín. José de No, otro de los analistas de la Cosce, ha resaltado que el problema no es solo presupuestario, sino también el “marco legal anquilosante”, en referencia al error legal que amenaza con dejar a decenas de científicos sin trabajo.

Un portavoz de la Secretaría de Estado de I+D+i, dependiente del Ministerio de Economía, señala que la Cosce “hace un análisis impreciso y sesgado de la ejecución y de la situación de la ciencia”, aunque no pudieron aportar datos de ejecución total porque incluyen partidas de otros ministerios. Sí señalaron que esa secretaría ejecutó el 51,9% de todo su presupuesto en 2016, incluyendo el 95% de las subvenciones.

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