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El papel del voluntariado en las grandes ONG

Experiencia de un médico voluntario en su primera misión con Cruz Roja Española en un campo de refugiados

Puerto del Pireo, donde viven 5.000 personas refugiadas.
Puerto del Pireo, donde viven 5.000 personas refugiadas.

Quisiera compartir con vosotros las reflexiones de un médico voluntario en su primera misión con una gran ONG, como es Cruz Roja Española, en el campo de refugiados de Chios (Grecia) durante un mes.

Entendemos vulgarmente por voluntario al profesional que sin una relación laboral con la ONG solo puede dedicar a cooperación un periodo limitado de tiempo al año (generalmente un mes, coincidiendo con sus vacaciones) por la necesidad de compatibilizarlo con su vida familiar y su trabajo habitual, que en mi caso es el Hospital de Terrassa.

A mi entender, las primeras preguntas y reflexiones que nos tenemos que hacer y contestar con la máxima sinceridad son:

1. ¿Es útil la incorporación de voluntarios, en mi caso médico, a la práctica asistencial de los pacientes en las grandes ONG?

2. ¿Conocemos suficiente el funcionamiento de estas ONG y el lugar donde desarrollaremos nuestra misión para que nuestro trabajo sea positivo a la organización y al paciente o provocaremos distorsión en las mismas con una repercusión negativa en la asistencial?

En mi opinión, las respuestas a las dos preguntas planteadas son positivas, tanto para el profesional que decide como voluntario integrarse en una ONG, como a la misma organización que se beneficia de la experiencia y profesionalidad de estos voluntarios.

A la dificultad del acto médico en condiciones precarias se suma la necesidad de traducciones y un entorno cerrado donde los rumores se esparcen rápidamente

En relación a la primera pregunta, y en mi caso concreto, que tengo experiencias de voluntariado en varias ocasiones en África, India y Centro América, significó una nueva forma de hacer cooperación con pacientes y patologías muy diferentes de las vividas anteriormente. Las experiencias previas me ayudaron a entender que el acto médico se realiza con escasos medios y permitió empezar a visitar desde el primer día de mi llegada al campo. Hemos visto todo tipo de patologías en todas las edades, desde las más banales a situaciones de gran complejidad, sin poder contar en el campo de refugiados de medios complementarios diagnósticos (radiología, laboratorio, espacio adecuado…) y con tratamientos que, a pesar de ser amplios y cubrir la mayoría de dolencias, no llevaban a todas las necesidades de los diagnósticos.

El equipo asistencial estaba formado por persones de diversos países con diferentes niveles de formación. En el acto médico es habitual la colaboración de traductores: árabes, farsi, inglés… y en muchas situaciones se necesitaba uno de farsi a griego y de este (lo hacía generalmente una de las enfermeras griegas ) a inglés. Todo, para tratar con poblaciones de diversos orígenes: Siria, Afganistán, Irak, Irán, Nigeria, Somalia, Eritrea... Cada una con su propia cultura, que puede influir y condicionar el acto médico. Por ejemplo, cómo se tiene que informar al propio paciente, si hay que hacerlo también con familiares o cuidadores, si es posible la exploración física y en qué condiciones se tiene que realizar, los diferentes niveles culturales...

Fue llamativo el elevado porcentaje de patologías postraumáticas, psicosomáticas, psiquiátricas, que más allá de su propia complejidad, se realizaban a través de traductores, a veces múltiples con las posibles consecuencias para un correcto diagnóstico y posible tratamiento. Otro colectivo que merece una atención especial son los menores de edad sin familia acompañante. Y, muy especialmente, la influencia de las condiciones del campo de refugiados que conlleva una presión ambiental y que puede repercutir en la misma asistencial del paciente.

En relación a la segunda pregunta, las ONG como Cruz Roja pueden responder a las necesidades de profesionales, en algunos casos con perfiles muy especializados, por un periodo de tiempo limitado gracias a los voluntarios. Estos profesionales aportan a la organización la respuesta a esta necesidad puntual que, por su perfil, no pueden tener una vinculación fija con la organización. Creo que el beneficio es mutuo: las ONG aportan la continuidad de la misión en terreno y el voluntariado responde a unas necesidades temporales.

El beneficio es mutuo: las ONG aportan la continuidad de la misión en terreno y el voluntariado responde a unas necesidades temporales

La respuesta a la necesidades como las que he visto en el campo de refugiados solo es posible si se garantiza la continuidad de la respuesta gracias a una gran organización profesionalizada que pueda garantizar que tu trabajo sea útil el mismo día que empiezas. Tengo que expresar mi agradecimiento a Cruz Roja por la oportunidad de haber podido colaborar con ellos, por a su magnífica organización.

En resumen, la primera información que tuve de forma no oficial era la necesidad de un médico con un perfil generalista de atención primaria básica. Esta primera idea quedo totalmente obsoleta a los pocos días; hacía falta  un médico con gran experiencia que tenía que enfrentarse a patologías banales y otras complejas sin ningún soporte de exploraciones complementarias y que requerían una aproximación diagnostica rápida y un entorno (los refugiados) cerrado en que las informaciones sobre tu actuación eran velozmente transmitidas

Con la prudencia que obliga al ser tu primera misión en un campo de refugiados, no quisiera finalizar estas reflexiones sin hacer una demanda a todas las organizaciones de salud para que mejoren su coordinación en una voluntad de sumar recursos materiales y humanos. Al mismo tiempo incidir en una mejor coordinación con la sanidad local para abrir la posibilidad de compartir la atención sanitaria de forma individual y colectiva para un beneficio tanto para la población de refugiados como a la nativa.

Xavier de las Cuevas es responsable de Cooperación del Colegio de Médicos de Barcelona.

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