CLAVES
Columna
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Referendos

La irresponsabilidad duele, máxime cuando se hace en nombre la democracia

El primer ministro húngaro, Viktor Orban, ha propuesto un referéndum para que los húngaros decidan si quieren o no acoger refugiados. La convocatoria prueba hasta qué punto el señor Orban se toma en serio su intención (declarada públicamente) de instaurar en Hungría una democracia iliberal,es decir, una democracia sin Estado de derecho. Porque lo que hace Orban es convocar un referéndum para incumplir una decisión ya adoptada por las instituciones europeas. Se trata de la Decisión 2015/1601 del 22 de septiembre de 2015 que pone en marcha el mecanismo de realojo de una parte de los refugiados llegados a Grecia e Italia, una decisión tomada en el marco de los artículos 78.3 y 80 del Tratado que establecen el principio de reparto equitativo y solidario en caso de “situaciones de emergencia originadas por la afluencia repentina de nacionales de terceros países”. Entre enero y diciembre del año 2015 Italia registró 153.946 entradas de refugiados y Grecia 885.386, así que la decisión de realojar a 140.000 no sólo está plenamente justificada, sino que es legal y de obligado cumplimiento. Convocar referendos para incumplir la legislación comunitaria sienta un precedente destructivo para la UE.

Pero los húngaros no están solos en el delirio refrendatario. Un cambio en la legislación holandesa, que ha rebajado a 300.000 las firmas para pedir un referéndum, ha permitido a un grupo euroescéptico y xenófobo convocar una consulta popular sobre el acuerdo de asociación entre la Unión Europea y Ucrania, firmado el 27 de junio de 2014. El Tratado, ya ratificado por una mayoría amplia en el Parlamento neerlandés, es una herramienta esencial para el desarrollo económico de Ucrania y para la paz y la estabilidad en la región. Nada haría más daño en este momento que mandar a Rusia el mensaje de que Ucrania no nos importa nada, dejándola a su suerte. A pesar de que las encuestas pintan mal, el Gobierno neerlandés, temeroso de verse arrastrado por una derrota, ha dicho que no va a hacer campaña a favor del en el referéndum, que se celebrará el 6 de abril. Tanta irresponsabilidad duele, máxime cuando se hace en nombre de la democracia. @jitorreblanca

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