Alumnos y familias condenan la agresión a un compañero con discapacidad en un instituto de Santander: “No puede quedar impune”
La madre de la víctima ha denunciado los hechos ante la Policía y la Consejería de Educación de Cantabria ha abierto un procedimiento de acoso

La Policía y la Consejería de Educación de Cantabria investigan una agresión de cuatro alumnos, de entre 16 y 17 años, a otro compañero con parálisis cerebral, después de hacerse públicas las imágenes en las que se ve cómo acosan al adolescente, mientras él intenta escapar de ellos en su silla de ruedas. El ataque se emitió en televisión, en El programa de Ana Rosa, donde intervino la madre de la víctima, que lamentó este miércoles que, pese a que denunció los hechos ante la Policía tras enterarse de lo que sucedía, su hijo siguió compartiendo aula con los agresores en el IES Leonardo Torres Quevedo de Santander, donde se produjo la agresión.
La madre aseguró en el programa que se enteró de lo que estaba ocurriendo cuando vio en el móvil de su hijo el vídeo en el que era agredido y señaló que hasta entonces las familias de los menores acusados no se habían puesto en contacto con ella para pedirle disculpas. “Esto no lo hago con intención de hacer un daño personal a nadie, ni al profesorado ni a nadie, pero sí entiendo que se tiene que dar visibilidad a este tipo de cosas porque yo tengo mis ratos, hay momentos que estoy con rabia y otros ratos en los que lloro mucho y pienso en qué voy a hacer con mi hijo”, decía.
La Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria ha activado el protocolo de acoso escolar y el centro educativo abrió un procedimiento disciplinario a los menores implicados en la agresión con medidas cautelares y la expulsión del instituto durante cinco días, el plazo máximo que permite la ley, pero al iniciarse un procedimiento por vía judicial, incoado por la familia, se paralizó el expediente educativo.
El consejero de Educación de Cantabria, Sergio Silva, ha garantizado este jueves que no hay interacción entre el menor con discapacidad agredido y los cuatro agresores. Ha vuelto a condenar lo sucedido y ha mostrado su repulsa, ya que, a su juicio, “revuelve el estómago” ver las imágenes difundidas en redes sociales. “Es muy triste que alumnos menores de edad se vean involucrados en esa situación”, ha dicho. A preguntas de los periodistas, en su visita a un colegio del municipio de Colindres, Silva ha mostrado su “máxima protección y acompañamiento” al menor y a toda su familia.
“Estamos en una situación en la que hay un control permanente sobre la víctima, tanto en el aula como fuera. Equipo docente, profesores de apoyo, orientadora y técnico socio-sanitaria que acompañan a este menor por sus especiales características hacen que en ningún momento se encuentre solo”, ha reiterado el consejero. “Eso es lo que garantizamos. No hay interacción entre ellos porque esa supervisión permanente del menor va a hacer que nunca esté solo tanto en el aula como fuera”, ha insistido.
La consejería investiga dentro del procedimiento de acoso escolar si previamente pudo haber otros episodios. Los cuatro menores involucrados en el ataque podrían tener que cambiar de centro como sanción más grave dentro del procedimiento administrativo, que está suspendido mientras se instruye otro judicial.
En redes sociales se ha difundido un comunicado de un grupo de estudiantes del instituto en el que exigen la expulsión definitiva de todos los responsables. “Esto no puede quedar impune”, dicen mientras llaman a organizarse para tomar medidas: “Una huelga, una sentada, una manifestación, lo que haga falta a las puertas del instituto hasta que expulsen a todos los involucrados”. Muestran su disconformidad ante una expulsión temporal, consideran que cinco días no cambiarán nada. “Si esto se deja pasar, el que acabará teniendo que irse será la víctima y eso es completamente inaceptable”, subrayan.
En el comunicado aseguran que todos han visto actitudes en las que han tenido que reaccionar como han podido, “pero los que tienen la mayor responsabilidad no han sabido actuar a tiempo”, según denuncian tras insistir en que “no es el acosado quien debe irse, sino los acosadores”.
Inazio Nieva, de 25 años y nacido en el pueblo vizcaíno de Leioa, se muestra conmovido por este caso porque le ha recordado lo que él vivió hace 10 años. Tiene parálisis cerebral y es divulgador de la discapacidad. “Caí en depresión, no tenía amigos”, rememora. Sufrió acoso escolar en los dos centros educativos en los que estuvo, del primero asegura que se tuvo que ir porque la situación le resultaba insostenible, cuenta que padecía agresiones verbales. “Las monitoras del recreo miraban hacia otro lado”, denuncia.
En el segundo, sufrió violencia física, pero asegura que los profesores supieron atajar la situación en cuanto un vídeo, similar al que se ha conocido este miércoles, llegó a sus manos. “El moratón lo vemos todos, pero las secuelas son invisibles y pueden quedar de por vida”, dice mientras explica que ocho de cada 10 alumnos con discapacidad han sufrido bullying. El dato procede del estudio Acoso y ciberacoso elaborado por Fundación ONCE y el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi), en 2023, que también muestra que las burlas, el aislamiento y el rechazo son las modalidades de violencia más frecuentes.
La AMPA condena los hechos
La Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) del instituto Leonardo Torres Quevedo de Santander ha expresado su “más enérgico rechazo” ante los “lamentables hechos de “agresión” sufridos por un estudiante del centro con discapacidad motora y ha hecho “un llamamiento a la calma y a la responsabilidad”, reiterando la importancia de confiar en los cauces establecidos y de abordar esta situación desde la serenidad, el diálogo y el apego a la normas. “La tensión y la difusión de informaciones no verificadas solo generan mayor alarma y perjudican el clima de de convivencia que tanto valoramos”, recoge su comunicado.
En la entidad confían en que el instituto, en colaboración con las autoridades competentes, actúe con la máxima diligencia para esclarecer lo sucedido, aplicar los protocolos establecidos y adoptar las medidas necesarias que garanticen la seguridad y el bienestar de todos los estudiantes. “Es fundamental respetar el procedimiento institucional y legal en curso, evitando especulaciones o acciones que puedan entorpecer la labor de quienes están investigando esto”, dicen.
La Asociación cántabra Tolerancia 0 al Bullying condenaba este miércoles los hechos conocidos: “Son muy graves y atentan contra la integridad física y psicológica del menor, además de constatar un importante perjuicio para el desarrollo de la buena convivencia en el entorno educativo”. Insistía en que las agresiones, humillaciones y la violenta situación no pueden quedar impunes e instaba a actuar con extrema celeridad y contundencia en virtud de la protección del bienestar integral del alumno. “La realidad del menor agredido, quien sigue conviviendo hasta el momento con los agresores en el centro educativo, es una señal de la insuficiencia de los protocolos y las medidas adoptadas hasta el momento”, denunciaba.
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