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Los empresarios paralizan inversiones ante la incertidumbre en Cataluña

Las tensiones por el referéndum frenan proyectos tras un primer semestre récord

Tienda de Naturehouse, un grupo que ha trasladado su sede a Madrid.
Tienda de Naturehouse, un grupo que ha trasladado su sede a Madrid.

La inestabilidad política ha frenado el buen momento inversor que vivía la economía catalana. Según explican varios despachos de abogados consultados, fondos de inversión y empresas extranjeras piden ya informes jurídicos y financieros sobre el impacto de la norma que rige el referéndum, suspendida por el Tribunal Constitucional, y sobre todo la ley de transitoriedad. Los bufetes y organizaciones consultados explican que algunas empresas han decidido congelar inversiones y, en algún caso, incluso han acabado por descartarlas.

El miércoles de la semana pasada, mientras una multitud se concentraba ante la sede de la Consejería de Economía, otra hacía cola delante de la primera tienda de la firma de moda Uniqlo en España, a apenas 200 metros de la protesta. La apertura de ese comercio era un hito más de la marca Barcelona. Más allá del turismo, la capital catalana ha logrado proyectos de Amazon o Tesla y grupos extranjeros han pujado por empresas como Abertis, Pronovias o Mémora. El capital foráneo no ha dejado de llegar pese a las incertidumbres que generaba el plan soberanista. Según el Ministerio de Economía, la comunidad captó 1.571,9 millones de euros hasta junio, el 20,6% más que en 2016.

Sin embargo, desde principios de septiembre Cataluña vuelve a ser un foco de atención de los medios y las instituciones financieras internacionales. Los inversores tienen sobre su mesa informes de Bank of America Merrill Lynch, ING, Moody’s, JP Morgan o Goldman Sachs advirtiendo sobre la situación catalana. La mayoría de los analistas ven remota la secesión, pero los analistas de Merrill Lynch, Oxford Economics o Goldman Sachs sí prevén una “escalada de las tensiones políticas” que dificultará una solución.

Este diario ha hablado con varios despachos de abogados y consultoras. Todos coinciden en algo: los clientes ya no solo preguntan. Ninguno ha llegado a ver contratos con cláusulas para blindarse de una eventual secesión, pero tres bufetes sí explican que muchos inversores, sobre todo foráneos, han pedido informes jurídicos sobre las consecuencias del referéndum y estudios del impactos fiscal, mercantil o laboral que tendría la independencia para someterlos a debate interno antes de invertir. Tras examinarlos, cuentan, algunas empresas han decidido esperar. E incluso en ocasiones se han perdido proyectos que han ido a otros países.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, sostuvo esta semana que el referéndum ha frenado la llegada a Barcelona de un fabricante de automóviles, aunque no dijo cuál. Esa dinámica ha llegado a otros sectores como el turismo, la actividad en la que se refugió la economía durante la crisis. “Los inversores han puesto el freno al decidirse por nuevos hoteles. No los descartan, pero quieren que la situación se aclare”, explica Bruno Hallé, de Magma Turismo. Por ejemplo, el empresario Kike Sarasola, presidente de Room Mate Hotels, tiene dos proyectos parados en Barcelona porque los dos inversores que deben financiarlos, ambos extranjeros, no quieren arriesgarse.

Traslados de sedes

La patronal Fomento del Trabajo y el lobby del Círculo de Economía decidieron no pronunciarse sobre la situación política tras reunir a sus juntas. Fomento prevé hacerlo el próximo lunes, explican fuentes de la institución que justifican ese silencio en la necesidad de no trasladar su inquietud a los mercados. Un dirigente de la entidad sostiene que el clima le recuerda a las elecciones del 27-S. Entonces, empresas como Derby Hotels o Unico Hotels trasladaron su sede a Madrid y otras como Pronovias, Planeta o Indukern amenazaron con hacerlo.

Esta vez eso aún no ha sucedido. “Hay preocupación, pero no se están anticipando decisiones”, sostiene el abogado Antonio Duran-Sindreu. La única gran empresa que ha anunciado que dejaba Cataluña ha sido Naturhouse. La compañía justificó razones “operativas”, pero su presidente, Félix Revuelta, siempre ha sido muy crítico con los planes soberanistas de la Generalitat.

Eso no significa que las compañías descarten irse. El consejero delegado de Banco Sabadell, Jaume Guardiola, sostuvo que las empresas preparan “planes de contingencia” ante una eventual victoria del . Un alto cargo de una gran consultora lo confirma, y señala que estos consisten en el traslado del domicilio social, que es un simple trámite. “¿Si las grandes empresas tenían planes de contingencia ante el Brexit qué nos hace pensar que no lo han preparado ahora en Cataluña?”, pregunta el presidente de la Cámara de Comercio de EE UU en España, Jaime Malet. Este empresario advierte de que entre exponerse a una doble legalidad y a ser multados y cambiar de domicilio social, las corporaciones optarán por lo segundo. “No cerrarán fábricas, pero puede ocurrir lo mismo que en Quebec, que perdió centros de decisión”, alerta.

La Administración, parada hasta después de la consulta

La economía no solo se está viendo afectada por la incertidumbre que genera el referéndum. También las administraciones municipales y la autonómica están paralizadas a la espera de lo que suceda el domingo. “Nos topamos con que cuando queremos sacar adelante o renovar un proyecto nos dicen que esperemos a después del 1 de octubre”, explica Paco Camarasa, secretario general de la Asociación Catalana de Ejecutivos, Directivos y Empresarios. Más allá de defender el derecho a decidir, la entidad no quiere posicionarse políticamente por la diversidad ideológica de sus asociados. Sin embargo, este lobbysí advierte de los “daños colaterales” del referéndum. “Si los plazos de la Administración ya son lentos en comparación con las dinámicas empresariales, ahora lo son más. Y así es difícil conducir a las empresas hacia una competitividad con garantías”, denuncia Camarasa, quien añade: “El mundo no puede pararse. Esto deberían haberlo previsto y lo único que hace es incrementar la desafección del empresario respecto a la política”.

Otro de los daños colaterales del 1 de octubre podría sufrirlo el turismo. El Gremio de Hoteles de Barcelona y la Asociación Catalana de Agencias de Viajes sostuvieron ayer que la capital catalana registrará el fin de semana una ocupación “muy alta” y que no tienen constancia de cancelaciones. El empresario Kike Sarasola, sin embargo, sí dijo en Antena 3 que ha visto cómo se cancelaban reservas para el día 1. Fuentes empresariales explican que, de hecho, en una reunión interna del sector ya se habló de un octubre más flojo que otros años. Otro empresario también admite que ha habido alguna cancelación. Coincide el consultor Bruno Hallé. “La gente ve por la televisión las manifestaciones y decide dejarlo para otro fin de semana”, sostiene. De hecho, el domingo las tiendas podrán abrir en Barcelona, pero los comerciantes han pedido que se cambie por otro al prever pocas ventas.

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