Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
EL ENCAJE DE CATALUÑA EN ESPAÑA

La patronal rechaza el envite de Mas

Fomento del Trabajo se opone a implicarse en el proceso soberanista

El jefe de los empresarios catalanes apela al diálogo y reclama “estabilidad política”

La gran patronal catalana rechazó ayer de plano el envite que el viernes lanzó el presidente de la Generalitat, Artur Mas, quien reclamó a los empresarios que se mojen en el proceso soberanista. Los presidentes de Fomento del Trabajo, Joaquim Gay de Montellà, y de la CEOE, Joan Rosell, descartaron ayer por completo esa opción y no se movieron de su demanda de diálogo para romper el bloqueo institucional entre los ejecutivos central y catalán. “Queremos tener tranquilidad. Queremos estabilidad política”, exigió Rosell en un acto organizado por la patronal catalana para analizar la situación económica.

Desde que puso en marcha el proceso para celebrar una consulta, Mas solo había reclamado a los empresarios que no obstaculizaran la vía soberanista. Eso cambió el viernes. Ante un auditorio en el que estaban los grandes industriales catalanes, Mas instó a los empresarios a asumir “responsabilidades” e implicarse en un “proceso” que advirtió que sería “complejo”. “Lo tenemos que hacer todo juntos”, sostuvo. Hasta entonces, Mas se había conformado con el silencio de los patronos, pero esa semana había recibido dos jarros de agua fría: un comunicado de un grupo de directivos y empresarios alemanes y la advertencia del Círculo de Economía —el lobby económico con más peso— de que el soberanismo podía generar frustración.

No es la primera vez que Fomento rechaza la independencia y en numerosas ocasiones ha avisado de que se planta en la reclamación del pacto fiscal o concierto económico, que Mas ha enterrado desde que Mariano Rajoy rechazó la idea en la reunión que ambos mantuvieron en septiembre de 2012. Fuentes de la patronal explicaron que la mayoría de las entidades y empresas que la integran se oponen a la vía de Mas, con la excepción de la asociación empresarial Cecot, que reúne a las pymes de las comarcas del Vallès, en Barcelona. Fomento ya rechazó en septiembre integrarse al Pacto Nacional por el Derecho a Decidir, al que se han adherido 1.500 entidades. Gay de Montellà volvió a apelar al diálogo. “Nuestro camino es el económico y social”, sostuvo. “Pedimos estabilidad para que no haya incertidumbre y que todo el mundo se sienta cómodo”.

Los empresarios podemos ayudar a que se hable y poco más”, dice Rosell

Rosell se sumó también la semana pasada a las voces críticas con Mas al asegurar que la independencia sería “un destrozo” para España. Ayer instó a los políticos a “arreglar” el malestar que a su juicio arrastra Cataluña desde que el Tribunal Constitucional dictó la sentencia que supuso un recorte del Estatuto. “Habría que saber explicar al resto de España que hay un problema en Cataluña y hay que hablar para tratar de solucionarlo”, afirmó el jefe de la patronal. Ayer tampoco la patronal Pimec, donde conviven todo tipo de posiciones —también las soberanistas— entre los asociados, aceptó la demanda de posicionarse a pesar de respetar el “derecho a decidir”.

No es la primera vez que se insta a los empresarios a actuar. En octubre, el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, instó a los directivos agrupados en el lobby Puente Aéreo a frenar los planes de Mas al considerar que estaban siendo “capturados” por el discurso de aquél. Los empresarios contestaron esa afirmación y declinaron implicarse, más allá de propiciar el diálogo entre Gobiernos en encuentros más o menos discretos. “Los empresarios podemos ayudar a que se hable y poco más”, recordó ayer Rosell.

La posición de los empresarios coincide con el impulso que Mas quiere dar esta semana al proceso soberanista. El presidente catalán reunirá mañana el Pacto Nacional por el Derecho a Decidir para dinamizar el proceso con vistas a la consulta fijada para el 9 de noviembre. Y, el jueves, presentará el proyecto Tributs de Catalunya, el organismo sobre el que quiere construir la futura Agencia Tributaria propia. El Ejecutivo catalán considera que el ente es un instrumento esencial para poder recaudar, en un futuro, todos los impuestos si se consuma la independencia. El proyecto, de hecho, ya fue presentado la víspera de la reunión entre Rajoy y Mas en La Moncloa y se ampara en un convenio firmado entre la Generalitat y las cuatro Diputaciones para instaurar una ventanilla única de recaudación de impuestos y facilitar el pago a los contribuyentes. El acto de mañana consistirá en presentar el despliegue de la agencia, que incluirá medio centenar de oficinas.

El Gobierno catalán presenta la red de oficinas de su agencia tributaria

El plan no ha ido de momento más allá, pero Esquerra Republicana lo acogió como organismo capital con vistas a la secesión, mientras el Partido Popular y Ciutadans solicitaron la comparecencia en el Parlamento autonómico de Andreu Mas-Colell, consejero de Economía y Conocimiento, para que de cuenta de proyecto. La líder del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho recordó que Mas no puede crear una agencia tributaria al margen del Estatuto y de la Constitución y avisó de que, en el caso de que se le asigne una partida, presentará recursos judiciales. Sin embargo, las cuentas de 2014 no la contemplan. Ciutadans sostiene que el ente solo es un instrumento para seguir “expoliando” a los catalanes al margen “de la ley española”, cuando ya sufren la mayor carga impositiva de España y del conjunto de Europa. El Consejo de Transición Nacional, el organismo que asesora a Mas en este proceso, estimó en un informe que la futura agencia podría tener un presupuesto de 400 millones de euros y contar con una plantilla de 7.000 funcionarios.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información