La inflación agrava la pérdida de poder adquisitivo al repuntar al 1,7% en mayo

Los alimentos y los carburantes elevan la tasa anual del IPC en tres décimas

La evolución de los precios dio una pequeña sorpresa en mayo, al aumentar a un mayor ritmo del previsto por los expertos. Según el índice adelantado, que divulgó ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa anual del IPC pasó del 1,4% de abril al 1,7% este mes.

El índice de precios experimentó en abril un frenazo en seco (del 2,4% al 1,4%), al combinarse varios factores con la debilidad del consumo: en el ámbito energético, bajaron la tarifa de la luz y los carburantes; la competencia entre compañías teléfonicas abarató las ofertas de paquetes combinados con Internet; y el fin de la Semana Santa (celebrada en marzo este año) hizo caer algunos precios turísticos.

El INE aportó pocas pistas sobre lo que pudo suceder en mayo. Al esperado efecto de un menor abaratamiento en los carburantes este mes que en mayo de 2012, sumó "la subida de los precios de los alimentos y bebidas no alcohólicas".

Más información
Reportaje: Un mundo sin inflación
Editorial: Inflación ausente
La electricidad y las gasolinas frenan la inflación al 1,4% en abril

El contraste entre el descenso salarial y el incremento de los precios arroja una creciente pérdida de poder adquisitivo para la inmensa mayoría de trabajadores. En el primer trimestre, la distancia alcanzó los tres puntos porcentuales (una inflación del 2,4% frente a una caída del 0,6% en la remuneración por asalariado), una brecha que no se produce desde la primera mitad de los años ochenta, cuando el IPC superaba con creces tasas del 10%.

Los expertos dan por hecho que el IPC volverá a desinflarse en verano cuando dejen de pesar en la comparación anual algunas decisiones del Gobierno, como el alza del coste de los medicamentos, el encarecimiento de las tasas universitarias y, sobre todo, la subida del IVA.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS