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Entrevista:SHLOMO BEN AMI | Exministro de Exteriores israelí | Ola de cambio en el mundo árabe | La diplomacia

"Egipto se dirige hacia un modelo de régimen pluralista"

La preocupación de Israel por lo que está pasando en el mundo árabe, y en Egipto en particular, no tiene fundamento, sea cual sea el cambio que acabe produciéndose, piensa el exministro de Exteriores de Israel Shlomo Ben Ami. Egipto, en su opinión, se dirige hacia un régimen "sincrético", una plataforma en la que convivirán las distintas sensibilidades políticas y sociales del país. Ben Ami, que participó ayer en la Open Master Class de ESADE que dirige Javier Solana, considera que Israel no tiene nada que ver con la revolución que se está produciendo en el mundo árabe, que tiene su propia dinámica.

El problema de la revolución en Egipto —y en Túnez—, piensa Ben Ami, es que carece de un líder claro, lo que da una cierta ventaja al régimen, porque le permite intentar convencer a Occidente de los peligros de la situación y agitar el miedo, por ejemplo, a los Hermanos Musulmanes, a los que compara, mutatis mutandi, con el Partido Comunista en la España de Franco. "Son, sin duda, dentro del espectro de la oposición, la entidad mejor organizada, el tipo de partidos que funcionan bien bajo dictaduras. Habrá que ver su peso real en una elecciones y, luego, tal vez, pueden ser arrollados por la nueva situación".

Una situación, explica, que por un lado tiene esta aura de modernidad que le da la utilización de Internet y las redes sociales, pero por otro tiene un componente antioccidental importante. "Occidente tiene un problema con lo que está ocurriendo en el mundo árabe, porque el mensaje implícito que transmite a los ciudadanos de estos países es que no tiene ningún problema con las dictaduras si dan estabilidad y solo son abandonadas cuando se produce derramamiento de sangre. Un mensaje de escaso contenido moral".

Ben Ami considera que Occidente cometió un error al rechazar contundentemente los acuerdos de La Meca entre Hamás y Fatah, entre el estamento laico y el islamista. "Pienso que representaba el paradigma del futuro de los regímenes árabes; la captación, la creación de plataformas conjuntas con las distintas sensibilidades de cada país, que es lo que va a ocurrir ahora en Egipto: plataformas conjuntas donde los grupos tendrán un 20%, un 30%".

Frente a esta situción, piensa, "Israel vive en una paradoja cognitiva, por una parte le gustaría estar en un contexto geográfico con países con los que pudiera compartir una serie de valores democráticos, pero por otro, en las democracias la opinión pública es determinante y en este caso es antiamericana y también contraria a un acuerdo de paz con Israel. Pero creo que la democracia cambiará esto y abrirá el abanico a otros matices".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de febrero de 2011