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Plan de choque de Zapatero

Zapatero anuncia una subida de impuestos para "los que realmente más tienen"

El presidente asegura que el aumento no afectará a la clase media "que soporta buena parte de la presión fiscal"

Los socialistas franceses lo llamaron impuesto sobre las grandes fortunas y un alto cargo de La Moncloa lo denomina la tasa Robin Hood. Aún no se conoce su nombre, a quién afectará en concreto o cuál será su cuantía, pero José Luis Rodríguez Zapatero abrió ayer la puerta, y algo más que la puerta, a un aumento impositivo para los ricos.

En vísperas de que el Consejo de Ministros apruebe hoy un drástico recorte que afecta, fundamentalmente, a trabajadores públicos y pensionistas, Zapatero admitió que la mayoría de los españoles cree que ese "esfuerzo duro", que él ha reclamado a toda la sociedad para reducir el déficit y recuperar la credibilidad de las cuentas públicas, "debe ser mayor por parte de los que tienen más. De los que realmente tienen", matizó de inmediato, "no por supuesto de la clase media, que soporta una buena parte de los esfuerzos fiscales del país, sino de los que tienen un volumen importante [de renta]", agregó. "En el caso" de que se decante por un incremento fiscal, insistió, "no afectará a la inmensa mayoría de los impuestos ni a las clases medias".

El jefe del Ejecutivo alega que los más ricos deben hacer un sacrificio mayor

El anuncio coincide con el ajuste hoy de sueldos públicos y pensiones

Zapatero hizo este anuncio en una comparecencia pública tras la reunión entre la UE y la Comunidad Andina. Solo tres horas después, volvió a comparecer ante los periodistas, al término del encuentro de la UE con Centroamérica. Fue la séptima y última rueda de prensa de las que ha ofrecido desde el domingo en el marco de la cumbre entre Europa y América Latina.

¿Qué entiende usted por clase media?, se le preguntó. "No hay una definición legal", admitió sonriendo, "pero todo el mundo entiende lo que significa ese concepto. Va a quedar muy claro cuando el Gobierno comunique cuál es el esfuerzo que vamos a pedir a los que más tienen. No habrá ninguna duda", remachó. Al contrario que en su anterior comparecencia, ya no se trataba de una hipótesis, sino de una decisión tomada.

Con este anuncio, Zapatero quiso hacer un guiño a los dirigentes de su partido que han reclamado un gesto para demostrar que la crisis no la pagan en exclusiva, como siempre, los más débiles. El propio Zapatero les dio alas el pasado día 12 en el Congreso cuando, en respuesta al diputado Joan Herrera, dijo que el sacrificio que pide a la sociedad española "exige más equidad y un esfuerzo mayor de los que más tienen". Y admitió que "no descartaba" un aumento de impuestos. Sin embargo, la vicepresidenta económica, Elena Salgado, descartó repetidas veces, la última el martes en Bruselas, donde defendió el plan de ajuste español, una inminente subida de impuestos. "No hay ninguna propuesta ni ningún estudio concreto", remachó.

Era cierto. Zapatero no dijo ayer que la decisión sea inminente. Al contrario, indicó que se tomará "en el momento en que el Gobierno lo estime conveniente", según el desarrollo del plan de consolidación fiscal.

Fuentes de La Moncloa admiten que lo más probable es que el aumento de impuestos se incluya en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2011, de forma que se aplique a partir del próximo 1 de enero.

¿Por qué entonces anunciarlo ayer? Para amortiguar el impacto de las medidas que el Gobierno tiene previsto aprobar hoy: recorte del 5% del sueldo de los empleados públicos -como media y con una escala progresiva por tramos- y congelación de las pensiones, salvo las mínimas y las no contributivas.

Zapatero mira con un ojo a Bruselas y a los mercados; y con el otro, al elector. Tampoco sería necesario aprobar hoy la congelación de las pensiones -ya que esta no entrará en vigor hasta el 1 de enero de 2011-, pero fuentes de La Moncloa daban ayer por sentado que, por credibilidad, hoy debe adoptarse una decisión. "Hay que convencer a los mercados de que el Gobierno va en serio y de que no hay titubeos ni marcha atrás en una medida tan dolorosa como ésa", alegan.

También por razones de credibilidad, pero ante la sociedad, Zapatero anticipó ayer el anuncio de una medida que aún no parece suficientemente definida. Algunas fuentes gubernamentales descartaban tocar el IRPF y apostaban por la recuperación del impuesto del patrimonio o un aumento en la tributación de las Sicav (sociedades de inversión colectiva) o en el impuesto de sociedades. Otras apostaban por aumentar el tipo máximo del IRPF o el gravamen de la renta del ahorro.

Lo único que dejó claro Zapatero es su intención de excluir a las clases medias, un sector social donde se juegan en España las mayorías electorales. Y es que su objetivo es tener un gesto que haga más digerible el sacrificio a la mayoría de la sociedad, no incrementar la recaudación. Para eso, ya está la subida del IVA a partir del 1 de julio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de mayo de 2010