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La corriente del Golfo puede esparcir el petróleo

Los expertos creen que el vertido llegará al sur de Florida

La gran mancha de petróleo del vertido en el golfo de México, que en su mayor parte se mantiene bajo la superficie marina, podría unirse muy pronto al flujo de la corriente del Golfo, que discurre por el sur de Florida y la costa atlántica de EE UU, hasta Europa. Según diversos modelos científicos de predicción del comportamiento de las corrientes y de los remolinos en el golfo, la mancha, difícil de avistar con imágenes tomadas a través de satélites, podría unirse a la corriente de Lazo, que avanza desde la península de Yucatán, en México, a los cayos de Florida, para, eventualmente, cruzar el Atlántico, de forma diluida.

La corriente de Lazo avanza siempre en la dirección de las manillas del reloj, dentro del golfo, y se conecta a la corriente del Golfo en el sur de Florida, cerca de Cuba. Sin embargo, su trayectoria y forma cambian. En ocasiones discurre muy al norte, rozando las costas de Luisiana, Misisipi y Alabama, y en ocasiones fluye más al sur. En este momento se encuentra lo suficientemente al norte como para poder barrer pronto el aceite de la plataforma hundida Deepwater Horizon, a 68 kilómetros de la costa de Luisiana.

La trayectoria de las mareas cambia, por lo que los próximos días serán críticos

"Los próximos días serán críticos", explica la profesora Villy Kourafalou, profesora e investigadora de la Rosentiel School en la Universidad de Miami. "Hay, además, un campo de remolinos que actúa de forma impredecible, que podría arrastrar el petróleo a la corriente de Lazo. Hay muchas variables en juego, pero si el petróleo se une a la corriente, con uno de los remolinos, viajará muy rápidamente hacia Florida. Es una cuestión de circulación y esa posibilidad ha quedado reflejada en nuestras predicciones".

Después de tres semanas de intentos fallidos de taponar la fuente del vertido, la petrolera BP, responsable de la plataforma hundida, aseguró ayer que ha podido insertar un tubo dentro de la tubería rota, a 1,5 kilómetros de profundidad, desde el que puede retirar 1.000 barriles de crudo al día. Las predicciones más comedidas calculan que el vertido es de 5.000 barriles por jornada, cinco veces mayor de lo que BP es capaz de recoger. El crudo que ha emanado durante los pasados 25 días se mantiene, de momento, hundido en el lecho marino por el efecto de unos disolventes que BP esparce sobre la superficie.

Durante el fin de semana, diversos científicos revelaron la existencia de unas columnas gigantescas de petróleo en el lecho marino, de hasta 16 kilómetros de largo. Esos bancos de petróleo podrían unirse fácilmente a la corriente de Lazo y, de allí, a la del Golfo. "Si la corriente de Lazo se desplaza hacia el norte, como suele hacer en esta época, entonces ese petróleo puede acabar fácil y rápidamente en el sur de Florida", explica Grenville Draper, profesor de Geología en Florida International University.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de mayo de 2010