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Las mujeres piden tener más voz en el mundo político y financiero

Zapatero asegura que la crisis no reducirá la ayuda al desarrollo

La imagen del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, rodeado de mujeres africanas que aguardaban su turno para fotografiarse con el responsable del Ejecutivo español y llevarse un recuerdo antes de volver a casa, puso el punto final ayer al V Encuentro España-África Mujeres por un Mundo Mejor que este fin de semana se ha celebrado en Valencia.

Minutos antes, en el discurso de clausura, Zapatero transmitió al auditorio su promesa de mantener la ayuda a la cooperación internacional en un escenario económico tan sombrío como el actual. Sostuvo la necesidad de "seguir trabajando y volcando esfuerzos" en el "doble objetivo, inseparable, de la igualdad y la reducción de la pobreza". Y subrayó su compromiso de que el Gobierno "no reducirá el gasto en ayuda al desarrollo" a pesar de la crisis, la "necesaria austeridad que vamos a tener que afrontar en los próximos años y de la necesidad de reducir el gasto de las administraciones públicas". Zapatero no llegó a declararse feminista, como hiciera hace tres años en la clausura de la tercera reunión que tuvo lugar en Madrid. Pero sí se definió como un "aliado" de las mujeres, y reconoció su "inclinación y cercanía personal" por la causa de la igualdad "porque no es sólo de las mujeres, sino de todos".

El encuentro Mujeres por un Mundo Mejor ha reunido a medio millar de mujeres de África, Europa y Latinoamérica, a representantes africanas de 50 de los 53 países del continente, a 56 ministras y a dos jefas de Estado, las presidentas de Finlandia y Liberia. Desde que se celebrara la primera reunión, en 1995 en Maputo bajo el impulso de la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, el número de adhesiones y la relevancia de las asistentes a estos actos no ha dejado de crecer.

Entre las personalidades más destacadas que se han dado cita en Valencia está Graça Machel, premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional, que también aludió a la crisis económica. La mujer de Nelson Mandela reclamó una mayor participación femenina en la remodelación del sistema financiero mundial, donde apenas tienen voz, porque son capaces de aportar mayores grados de "transparencia y creatividad". También asistió la premio Nobel de la Paz Wangari Maathai, quien, como Machel, aludió a problemas comunes a países desarrollados y en vías de desarrollo. En este caso, a la desertificación y la emigración. Maatthai apeló a los europeos a invertir "mucho dinero" en África para evitar la degradación medioambiental del continente del sur y que sus habitantes "no invadan" las costas europeas; hasta el punto de reclamar una protección para el bosque del Congo para "regular el clima a nivel mundial".

Entre las últimas intervenciones, la ex presidenta chilena Michelle Bachelet centró ayer su conferencia en el acceso de la mujer a los puestos de decisión, uno de los cuatro ejes sobre los que se ha organizado el encuentro, junto al impulso a la salud, la educación y el crecimiento económico. La mujer incorpora "nuevas maneras de dirigir, de dialogar y de negociar" y, además, "busca incluir, no excluir, porque cree en el consenso y en la inclusión más allá de la primacía del ego", apuntó. La mujer debe participar cada vez más en política, sostuvo, porque "cuando una mujer entra en política cambia la mujer, pero cuando muchas mujeres entran en política cambia la política".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de marzo de 2010