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Células madre para reparar deformidades faciales

"Me encuentro muy bien" decía ayer Jaume, uno de los dos niños de 13 años que en febrero fueron intervenidos para reconstruir una severa deformación facial. "Al principio no me lo creía, ha sido un gran cambio", dijo.

Por vez primera en Europa, un equipo del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados del Hospital Vall d'Hebrón de Barcelona, en colaboración con el Servicio de Cirugía Pediátrica, ha realizado dos intervenciones quirúrgicas con células madre y regenerativas del tejido adiposo de los pacientes para reconstruir la cara de niños que padecen el síndrome de Parry-Romberg. La otra niña intervenida era un caso más grave, y las dificultades sociales que le provocaba su patología obligaron a la familia a mudarse a un pueblo. Este hospital prevé intervenir a otros dos niños después del verano.

Esta enfermedad de causa desconocida y poco común (afecta a unos cuatro niños de cada 100.000), aparece en las dos primeras décadas de la vida, y provoca la atrofia severa progresiva de media cara, en especial el lado izquierdo. En los casos más graves puede implicar al sistema nervioso central, con migrañas, crisis convulsivas y alteraciones neurológicas que afectan a la sensibilidad y el habla.

Sin efectos secundarios

El proceso quirúrgico dura en total entre cuatro y cinco horas y no tiene efectos secundarios. Tras hacer una liposucción en el abdomen, la mitad de la grasa se somete a un proceso aséptico de degradación enzimática para obtener las células madre y el resultado se mezcla con el resto del tejido adiposo, se lava y se implanta en las zonas a rellenar, dice la cirujana Elena Arana.

El tratamiento tradicional se hacía con implantes de biomateriales y técnicas de microcirugía reparadora, dice Joan Pere Barret, jefe de Cirugía Plástica del hospital Vall d'Hebrón. Las células madre mejoran la calidad de los tejidos y aumentan la vascularización y el volumen del relleno, porque liberan una gran cantidad de hormonas locales y factores de crecimiento que continúan el proceso reparador. Además, los resultados perduran en el tiempo.

El objetivo es aplicar esta técnica para el tratamiento de otras atrofias de tejido blando del organismo, añade Barret. Estudian usar la medicina regenerativa en traumatología, quemados y cirugía mamaria, entre otras áreas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de junio de 2009