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Las almadrabas dan el cerrojazo

La imposibilidad de ampliar las cuotas de pesca acaba con la captura de atún

Las cuatro almadrabas de la provincia de Cádiz se cerrarán esta semana. Lo hacen dos meses antes de que se clausure oficialmente la campaña de pesca del atún rojo, que suele dar sus últimos pasos en agosto. La actividad se detiene porque el conjunto de redes está a punto de capturar el máximo permitido tras las nuevas restricciones impuestas por las autoridades internacionales para preservar esta especie. 400 empleados se quedan sin faena. Hoy el sector, con el apoyo de sindicatos, empresas y ayuntamientos de la zona, se concentrará frente a la Subdelegación del Gobierno para exigir ayudas económicas que compensen el paro forzoso al que ha sido sometido este sistema tradicional de pesca.

El fin de la temporada de pesca deja sin trabajo a 400 empleados

Las empresas almadraberas llevan muchos años quejándose. En los últimos tiempos han constatado un evidente descenso de las capturas, acompañado de una progresiva reducción del tamaño de los atunes, lo que viene a evidenciar, según asociaciones ecologistas como Adena, el deterioro de la especie del atún rojo, amenazada gravemente por el exceso de capturas.

Esta situación crítica ha llevado a los organismos internacionales que velan por la continuidad de esta pesca a imponer durante algunos años restricciones a las capturas.

Las almadrabas gaditanas, un complejo sistema de redes donde quedan atrapados los atunes que viajan del Atlántico al Mediterráneo, podían pescar un máximo de 1.088 toneladas. Es un 40% menos que el año pasado, cuando las capturas se quedaron a 300 toneladas del máximo permitido. "Nos quedan apenas 50 toneladas para cubrir el máximo. En un día bueno de pesca hemos superado el tope, con 80 piezas que coja cada almadraba", explicó ayer el gerente de la Organización de Productores de Almadraba, Diego Crespo.

La nueva situación, no del todo imprevista, no ha podido aplazarse porque, a pesar de los intentos de las empresas y de la Junta de Andalucía, el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino ha negado cualquier posibilidad de ampliar la cuota fijada. Existía una posibilidad de emplear un fondo de maniobra que, según los empresarios, habría podido ampliar las capturas otras 300 toneladas más. La negativa llevará al cierre esta misma semana y sus 400 empleados quedarán en la calle.

En Barbate se convocó ayer una reunión de urgencia de todo el sector tras conocer la negativa en firme del Ejecutivo central a ampliar las cuotas. Del encuentro salió un grito común para reclamar compensaciones económicas y organizar una concentración en Cádiz frente a la Subdelegación del Gobierno. Al subdelegado, Sebastián Saucedo, le pedirán que traslade a sus superiores su petición de subvenciones similares a las que se conceden a otras flotas por paradas biológicas.

Las cuatro almadrabas sufren además la incertidumbre de su futuro. Al limbo laboral en el que quedan sus trabajadores en esta campaña, se suman las dudas legales del cierre prematuro. "Las almadrabas tienen una concesión administrativa de explotación por un tiempo determinado. Es como si un chiringuito cerrara en julio porque no tiene clientes", apuntó ayer el representante de CC OO, Juan Pedro Moreno. También existe un incierto porvenir para los próximos años. Los trabajadores temen el cierre de, al menos, una de las cuatro almadrabas gaditanas a partir de 2010, cuando la cuota de pesca máxima vuelva a descender nuevamente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de junio de 2009