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Suspendida la expropiación a los Marichalar en Numancia

De momento, parón. El polígono industrial Soria II, uno de los tres proyectos urbanísticos que amenaza con alterar drásticamente el entorno de Numancia, recibió ayer un súbito frenazo. El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo Número 1 de Soria ordenó la suspensión cautelar del proceso de expropiación de los terrenos de la familia Marichalar donde el Ayuntamiento de Soria ha proyectado el polígono. En un auto del 16 de diciembre, el juez sustituto Norberto Freire señala que la suspensión "se mantendrá en vigor hasta que recaiga sentencia firme que ponga fin al procedimiento principal". "La ocupación", reza el auto, "podría causarle al recurrente perjuicios irreparables o difíciles de reparar".

El pleno municipal de Soria aprobó la expropiación de la finca el pasado 1 de agosto en una curiosa sesión en la que todos los grupos votaron a favor y ningún portavoz explicó por qué apoyaban la ubicación del proyecto a unos 400 metros de La Rasa, uno de los siete campamentos romanos que montó Escipión el Africano para sitiar y rendir a los celtíberos de Numancia. El polígono impacta asimismo sobre otros Bienes de Interés Cultural y lugares simbólicos de Soria como la ermita del Mirón o el monte de las Ánimas.

Obras irreversibles

La decisión municipal fue recurrida por la familia Marichalar, que simultáneamente pidió la suspensión cautelar del proceso al considerar que si seguía su curso se podrían consolidar "situaciones jurídicas y fácticas irreversibles o de difícil o costosa reversibilidad, pues la ocupación de las fincas por el Ayuntamiento puede producirse en breve".

El Ayuntamiento de Soria aprobó en 2006 la revisión de su Plan General de Ordenación Urbana, en el que no se contemplaba ningún cambio de calificación para este terreno. Sin embargo, pocos meses después puso en marcha una modificación puntual del plan para reclasificar 116 hectáreas de suelo rústico como industrial.

No es la única amenaza que se cierne sobre Numancia, y que ha desatado una oleada de protestas de organismos e instituciones internacionales. La Junta de Castilla y León construirá en el Soto de Garray, un lugar de alto valor ecológico e histórico junto al cerco de Escipión, su Ciudad del Medio Ambiente, que contempla 790 viviendas, dos hoteles y un parque industrial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de diciembre de 2008