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"El aborto es un homicidio, un acto gravemente inmoral"

Un manual de Ética compara la interrupción del embarazo con el Holocausto

Comparan el aborto con el holocausto y las grandes guerras del siglo XX, consideran que "la sociedad está amenazada" fuera del matrimonio heterosexual y no dudan en afirmar que los hijos de padres separados corren serio peligro de desembocar en "el crimen, las drogas y la violencia". Estos principios ideológicos son los que miles de escolares de secundaria de colegios católicos privados aprenderán durante dos horas semanales durante el 4º curso de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), que comienza la próxima semana. Su libro de texto de referencia, el manual Ética, de José Ramón Ayllón y Aurelio Fernández para la editorial Casals, insiste en preparar a sus alumnos para resistir en unos tiempos difíciles que "han sentado a Dios en el banquillo de los acusados".

Éstas son algunos de los mensajes de la asignatura, que tiene carácter obligatorio, está destinada a adolescentes de 14-15 años y será impartida con una frecuencia de una o dos horas semanales, dependiendo de cada comunidad autónoma:

TRASCENDENCIA ¿Es Hamlet temeroso de Dios?

El manual parte de la base de que "ver a Dios en todas partes y en todas las cosas no es propio de santos, sino simplemente de hombres sensatos". Sentado este principio, recuerda diversas teorías que probarían la existencia divina: nada surge de la nada, el universo requiere una inteligencia creadora... Los autores recurren a una larga lista de pensadores para afianzar sus tesis, y no dudan en incluir en dicha lista a la criatura más escéptica del escritor más descreído: William Shakespeare y su Hamlet. En opinión de Ayllón y Fernández, la referencia del príncipe de Dinamarca en su celebérrimo monólogo a que "el temor de un algo después de la muerte" inhibe a muchos hombres del suicidio, es prueba de la existencia de Dios.

EMBARAZO INTERRUMPIDO El aborto define el siglo XX

Tras citar las guerras mundiales, la bomba de Hiroshima y el holocausto nazi, el manual de Casals afirma: "El siglo XX ostentará un merecido puesto de honor en las guerras. Pero será tal vez más recordado por otro atentado contra la dignidad humana sin precedentes, que se autojustifica y camufla a la sombra de un singular eufemismo: interrupción del embarazo". El apartado del libro dedicado a El respeto a la vida incluye una peculiar versión de Pulgarcito protagonizada por un feto: "A los dos meses, una adivinadora podría leer la palma de su mano y echarle la buenaventura". Sólo necesitaría un microscopio, añade. "Este increíble Pulgarcito, a los tres meses, cuando un cabello toca su labio superior, vuelve la cabeza, bizquea, frunce las cejas, cierra los puños, aprieta los labios, después sonríe, abre la boca y se consuela tomando un trago de líquido amniótico". Por ello, afirma: "El aborto es un homicidio, un acto gravemente inmoral" y los médicos deben recordar esta máxima deontológica: "Me abstendré de administrar abortivos a las mujeres embarazadas".

MATRIMONIO Las tragedias, mejor en familia

La única familia posible es la formada por el matrimonio heterosexual, una institución "naturalmente estable y monógama". Sin ambos ingredientes, "la misma existencia de la sociedad se vería amenazada". ¿Qué hacer entonces en caso de desavenencias graves? El manual aconseja a los esposos que no busquen "su propia felicidad, sino la del otro". Si a pesar de ello la pareja no funciona, dicen: "Hay que seguir esforzándose". Y si incluso así fracasa, entonces sólo cabe pensar: "·Aún en casos que podrían calificarse como trágicos, el divorcio no elimina la tragedia. La diferencia entre una tragedia sin divorcio y otra con divorcio consiste en que dentro del matrimonio la tragedia puede ser noble y ejemplar". Con tragedia o sin ella, "si se quiere ser feliz hay que ser fiel al otro, y si se quiere ser muy feliz hay que ser muy fiel", escriben. Pero si, con todo, tampoco funcione, el vaticinio para los adolescentes es escueto: "Hay que sufrir por defender el matrimonio".

DIVORCIO Hijos de separados, ¿hijos drogadictos?

Si dos personas optan por la separación, Ayllón y Fernández advierten: "Aunque uno no lo vea crea problemas enormes a muchos otros". En el apartado que aborda las consecuencias del divorcio mencionan que, en Estados Unidos, "patria de las lidio libertades, el homicidio

se ha convertido en la primera causa de muerte entre adolescentes". "La interminable biografía sobre familias desunidas pone de manifiesto que los hijos presentan, en mayor o menor grado y en todos los países, unas secuelas uniformes: se perciben como extraños ante sus propios progenitores, son personalidades inacabadas, con sed de seguridad y hambre de cariño...En ocasiones, las rupturas familiares propician comportamientos desajustados y dolorosos, entre otras razones porque en su causa suele haber una ausencia casi absoluta de valores, lo que favorece la ignorancia del deber, el abandono de la escuela, la violencia doméstica y callejera, las drogas y la falta de salud", añaden. Citan el libro Riqueza y pobreza de George Gilder y reproducen: "Está demostrado que la estabilidad familiar es una de las características distintivas de los sectores sociales emergentes, en tanto que la desunión y la promiscuidad son causa de marginación e inadaptación social".

REPRODUCCIÓN ASISTIDA Solteros y estériles, mejor sin prole

Lo dejan claro al comienzo: "No es justificable la inseminación artificial de una mujer soltera o viuda. Ni los esposos que no puedan vencer su esterilidad pueden recurrir a ninguna de las técnicas de reproducción asistida". "La razón", explican, "es que todo ser humano tiene derecho a ser concebido, llevado en las entrañas y educado en el matrimonio, y es un derecho que no se le puede privar, pues sólo dentro de la referencia conocida y segura de los padres pueden los hijos descubrir su identidad y alcanzar la madurez. Por el contrario, es indigno ser tratado como un objeto que se manipula por un extraño en un laboratorio, con la misma técnica de la producción industrial en serie. La persona humana sólo puede ser fruto del acto conyugal específico del amor entre los esposos".

Así las cosas, "la protección que se debe ofrecer a la vida desde su concepción exige que la ley prevea sanciones penales para toda violación deliberada de tales derechos". Esta consideración excluye "cualquier forma de donación de gametos entre personas que no estén legítimamente unidas". Las citadas sanciones penales que demandan se aplicarían igualmente a "los responsables de los bancos de embriones, la inseminación post mórtem y la maternidad de alquiler", puesto que "todo hijo tiene derecho a ser concebido en el seno del amor familiar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de septiembre de 2008