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Ascó dejó salir a un camión con chatarra radiactiva que recorrió 60 kilómetros

Una empresa de Reus descubre otro error de seguridad en la central nuclear

Error tras error. En la tarde del lunes un camión lleno de chatarra contaminada con partículas radiactivas recorrió 62 kilómetros desde la central tarraconense de Ascó hasta la chatarrería Hidesa, en Reus. Hidesa, la empresa con la que la central tiene contratada la gestión final de los residuos metálicos no radiactivos, fue la que detectó por sus propios medios la radiactividad, relacionada con la fuga ocurrida en Ascó el pasado noviembre y cuya gravedad se ocultó durante meses.

Se ha detectado además un punto contaminado a la orilla del Ebro

El número de personas llamadas a revisión se eleva ya a 1.600

El caso ya costó el puesto la semana pasada a los dos máximos responsables de la central y ha obligado a inspeccionar un área de cerca de 1,5 kilómetros alrededor de la planta. El número de personas llamadas a inspección por si estuvieran contaminadas es ya de 1.600, frente a los 800 inicialmente previstos. Y todavía ayer aparecían restos de la fuga en los alrededores: un punto de "ligera contaminación" en un talud a la orilla del Ebro, según informó el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

Este organismo reveló ayer el episodio del camión contaminado. El director técnico de Protección Radiológica del Consejo de Seguridad Nuclear, Juan Carlos Lentijo, afirmó ayer que la empresa de reciclado de materiales metálicos encontró las partículas contaminadas cuando el automóvil pasó por el pórtico de detección de radiación. Estaban "mezcladas con la tierra normal" que llevaban los desechos, afirmó. "No es la chatarra el material contaminado, sino que hay partículas adicionales y materiales de tierra provenientes de la liberación de la contaminación que se produjo".

Similitudes

El Consejo de Seguridad Nuclear cree que los residuos provienen de Ascó porque, como informó Lentijo, el tipo de contaminación encontrada en el camión "es muy parecida a la que está en las áreas exteriores de los edificios de Ascó". Todo apunta a que la central dejó salir al camión contaminado. "A priori, si se confirma lo que se supone, que ha salido un camión de Ascó en estas condiciones, es un error", afirmó Lentijo.

La unidad móvil de vigilancia radiológica del Ciemat, que está trabajando en la zona para ayudar al CSN, comprobó ayer los niveles de radiactividad del camión de transporte y de su carga. Recogió cuatro bolsas de muestras con partículas contaminadas que se están analizando.

El CSN ha clasificado como nivel uno en la Escala Internacional de Incidentes Nucleares (INES) la gravedad de este hecho. Esta escala tiene siete grados del que el primero, el menos grave, constata una "anomalía" pero en estos casos no hay riesgo de que tenga efectos fuera del emplazamiento. El accidente, ocurrido en noviembre pero ocultado por la central hasta abril, se ha clasificado en el segundo grado, "incidente", que tampoco tendría consecuencias fuera de la central. El Consejo también ha exigido a Endesa que no permita que ningún otro camión salga de su instalación "sin un completo control previo".

La central ha informado de que las partículas radiactivas contenidas en el camión pueden provenir de un contenedor de materiales metálicos para reciclado que estaba ubicado en las inmediaciones de la chimenea de ventilación de la Unidad I, precisamente donde se inició el accidente.

El CSN informó de este incidente ayer tras una reunión con el alcalde de Ascó, Rafael Vidal Ibars, y los representantes de trece localidades vecinas que podrían haberse visto afectadas por el escape que se registró el pasado noviembre.

La presidenta del organismo, Carmen Martínez Ten afirmó que hubo "deficiencias en el manejo del material radiactivo". Por eso el Consejo "ha iniciado la instrucción de un expediente sancionador al titular". La inspección podría dar lugar a una multa millonaria pero ayer el consejo aclaró que tan sólo el estudio puede tardar un mes y no quiso aclarar la cantidad.

Lentijo quiso tranquilizar a la población al afirmar que la radiación de las partículas emitidas en noviembre no presenta riesgos para las personas. En cuanto a los controles a los trabajadores, está prevista la revisión de unas 1.550 personas de la plantilla de la central y empresas subcontratistas. Por ahora se han analizado a 900 y en todos los casos se ha constatado la ausencia de contaminación radiactiva.

Los ecologistas, al fiscal

Las organizaciones ecologistas Greenpeace y Ecologistas en Acción anunciaron ayer en Tarragona la inmediata denuncia ante el ministerio fiscal por la emisión de material radiactivo por parte de la central. Los ecologistas explicaron también que solicitaran un informe jurídico a la Comisión Europea para que esta institución determine si tanto los responsables de la central nuclear como el CSN han "respetado" la normativa. Las formaciones consideraron insuficientes los ceses en la dirección de la planta que ha llevado a cabo la empresa que la gestiona, Endesa, a raíz del suceso, y quieren abrir un proceso penal.

Los grupos ecologistas dudan aún de las explicaciones que ha dado el CSN sobre Ascó y creen que la radiactividad liberada podría haber superado los límites legales. Igualmente, consideran insuficiente la información sobre cómo se produjo la liberación de radiactividad y criticaron las múltiples rectificaciones que ha ido sufriendo la información oficial disponible a lo largo del suceso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de abril de 2008