Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

EE UU se compromete a reducir emisiones de CO2

Bush acepta por primera vez un pacto vinculante

La Administración de George W. Bush se mostró ayer, por primera vez, dispuesta a suscribir un acuerdo internacional vinculante que limite sus emisiones de CO2. Lo anunció ayer en París, el consejero del presidente Bush para asuntos económicos, Daniel Price.

La Administración de George W. Bush se mostró ayer, por primera vez, dispuesta a suscribir un acuerdo internacional vinculante que limite sus emisiones de CO2. Lo anunció ayer en París, el consejero del presidente Bush para asuntos económicos, Daniel Price, junto a un hombre clave en la Casa Blanca en este tema, Jim Connaughton, asesor para el medio ambiente. "EE UU se está preparando para formar parte de un acuerdo internacional que obligue a la reducción de emisiones de gas de efecto invernadero en un marco en el que todas las grandes economías asuman compromisos similares". La intención de Bush es que el acuerdo se alcance en la cumbre del G-8 que se celebrará en julio en Japón.

Hasta ahora, EE UU apoyaba oficialmente un acuerdo contra el cambio climático, pero siempre con compromisos voluntarios. No aceptaba que un pacto internacional le obligase legalmente con una cifra de emisiones. Eso lo dejaba para la legislación nacional -se ha comprometido a reducir un 20% su consumo de gasolina-.

El anuncio supone un cambio que la Administración de Bush ha oficializado en los últimos meses, especialmente en la Cumbre del Clima de la ONU de Bali, en diciembre pasado. Allí se sumó a la lucha internacional contra el calentamiento y dejó la puerta abierta a ratificar el pacto post Kioto en 2009. EE UU es el único país desarrollado que no ha suscrito Kioto, el primer acuerdo para limitar la emisiones de gases de efecto invernadero. Estos gases, principalmente CO2 , se acumulan en la atmósfera, retienen parte del calor que emite la Tierra y calientan el planeta.

El giro apunta al deseo del presidente, que en diciembre abandona la Casa Blanca, de no dejar como legado su oposición a la lucha contra el cambio climático. Pero hay un punto en el que EE UU no está dispuesto a ceder. Insiste en que deben ser "todas las economías" las que asuman algún tipo de compromiso, incluidas China, India y el resto de grandes países emergentes, lo que choca con lo acordado en Bali donde se fijaron compromisos voluntarios de reducción de emisiones.

La Comisión Europea recibió el anuncio con reservas. Interpreta que "no se puede pedir a China e India el mismo esfuerzo que a los países desarrollados". Un estadounidense emite 20 toneladas de CO2 al año, más que cuatro veces más que un chino. Europa se ha comprometido a reducir un 20% sus emisiones y está dispuesta a llegar al 30% si se suma el resto de la comunidad internacional. El presidente de la Comisión, Durao Barroso, afirmó ayer que cualquier sucesor de Bush, sea Obama, Clinton o McCain, será más constructivo en esta lucha.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de febrero de 2008