"No sabemos qué hacer"

Ganaderos afectados por la lengua azul lamentan la falta de información - El virus podría haber entrado en un transporte en tránsito o al matadero

Preocupación, pero, sobre todo, incertidumbre sienten Juan Irastorza y su esposa, dueños del caserío Azkue de Oiartzun. Una de sus 200 ovejas murió hace unos días por el brote de lengua azul detectado en Guipúzcoa. De momento, el resto de las reses de su granja no han mostrado síntoma alguno del mal, así que esperan que "todo se quede en eso", en la muerte de una oveja. Lo cierto es que todo son incógnitas. Los veterinarios realizaron el pasado miércoles análisis a otras 50 ovejas del caserío, pero sus dueños aún aguardan los resultados. "Me imagino que nos tendrán que contestar, porque si no, para controlar... Nos gustaría conocerlos cuanto antes para saber a qué atenernos", comenta Irastorza, cuyas reses se reparten entre el establo, el prado que se extiende junto al caserío y el monte próximo.

El brote ya afecta a 56 ovejas en Guipúzcoa, de las que han muerto 33
Samaniego estima que aún es pronto para evaluar el coste del brote

"No sabemos qué tenemos que hacer: si las ovejas deben permanecer fuera o dentro del establo, si tenemos que desinfectar a las que están en el monte, si vamos a tener más bajas o si va a afectar a la campaña de la leche y a la de la venta de corderos", se lamentan. No han recibido ninguna información oficial desde el pasado viernes, cuando los técnicos de Neiker-Tecnalia desinfectaron el establo y sus alrededores y a las ovejas que están cerca del caserío, pero no a las que pastan en el monte.

Para entonces había transcurrido casi una semana desde que el padre de Juan, Nicolás Irastorza, observó que una de las ovejas estaba "mala". "No podía comer; tenía las encías rojas y llagas en la boca", recuerda Juan. En un principio, le suministraron antibióticos, pero, como no mejoraba, llamaron por teléfono a su veterinario, que les adelantó que podía tratarse de lengua azul. Tras comunicar el caso a la Diputación, pasó por el caserío un veterinario de la institución foral y luego técnicos de Neiker, que se llevaron el cadáver del animal. A la familia le preocupa cómo va afectar el brote al consumidor, pese a que el mal no se transmite al ser humano, especialmente con las navidades tan cerca.

El consejero de Agricultura y Pesca, Gonzalo Sáenz de Samaniego, señaló ayer que todavía es pronto para evaluar el coste del brote para los ganaderos, mientras que el sindicato EHNE pidió ayudas.

Samaniego aseguró que no existe confirmación oficial del origen del brote, todavía en estudio. Una de las hipótesis que se manejan es que el mosquito que transmite la lengua azul llegase en un transporte de ganado vacuno procedente del sur de España y en tránsito a Francia. El serotipo 1, el registrado en Guipúzcoa, es endémico en el sur de España y se transmite por el mosquito culicoides, no aclimatado para hábitos fríos como los del norte de España. La hipótesis de Agricultura se basa en que las tres granjas donde se inició la enfermedad están cerca de una estación de servicio de Oiartzun.Fuentes del sector apuntan otras teorías. Aseguran que podía haber llegado con vacuno que llega regularmente de Extremadura a mataderos vascos. Este ganado se traslada con precintos que dicen claramente que proceden de una zona endémica del mal. Todo es legal y, en teoría, deben llegar en camiones perfectamente desinfectados.

El brote ha contagiado hasta el momento a 56 ovejas guipuzcoanas, de las que 33 han muerto. Hay 21 explotaciones "sospechosas". Samaniego confirmó que se va a inciar la vacunación en esta provincia y que se esperará a ver la evolución del brote antes de extender la medida a los otros dos territorios.

Agricultura teme que haya vacas infectadas y aguarda los análisis

El Gobierno teme que pueda haber alguna res de ganado vacuno infectada por el brote de lengua azul en Guipúzcoa. El consejero de Agricultura y Pesca, Gonzalo Sáenz de Samaniego, aseguró ayer que varios animales presentan síntomas del mal. La confirmación de estos casos depende de los análisis, todavía en proceso.

Fuentes veterinarias aseguran que si los animales muestran ya síntomas, las posibilidades de que sufran el mal cuando existe un foco son altísimas.

Agricultura se muestra optimista sobre la afección que la fiebre azul de serotipo 1 vaya a tener en el sector ganadero de Euskadi. El departamento espera que la bajada de temperaturas a medida que se aproxime el invierno mate a los mosquitos que la transmiten (de la especie culicoides inmicola) y con el foco de la infección. En todo caso, Javier Lucientes, coordinador del Programa Nacional de Vigilancia Entomológica de la Lengua Azul, aseguró ayer a Efe que el brote podría deberse a otro mosquito: el culicoides obsoletus. Considera este experto que la llegada de un animal infectado del sur de la península puede haber sido el origen del brote. Agregó que es poco probable que el inmicola haya podido llegar hasta el norte atravesando dos barreras montañosas -el Sistema Central y el Ibérico-, aunque no lo decartó.

De ser en cambio el obsoletus, el escenario que se plantea para el control y erradiación del brote resulta más complejo, ya que este mosquito soporta temperaturas más bajas que el imicola y se encuentra en todo el litoral cantábrico.El consejero Samaniego, quien compareció tras la reunión semanal del Ejecutivo, quiso lanzar un mensaje de tranquildad a los consumidores y recordó que la lengua azul no afecta en ningún caso al ser humano. El mismo llamamiento hizo el presidente de la Asociación de Carniceros de Guipúzcoa, Victor Lizarribar, quien aseguró que ya se está apreciando "temor" entre los consumidores.

Las diputaciones de Vizcaya y Álava reconocieron ayer que se encuentran dentro de la zona de protección (100 kilómetros de radio desde el foco) y que están tomando las medidas de control que les exige la ley, incluida la retricción de movimientos del ganado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 06 de noviembre de 2007.

Lo más visto en...

Top 50