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El Ballet Nacional, acusado de acoso a los bailarines

CC OO y UGT solicitan la dimisión del director, José Antonio Ruiz de la Cruz, por su actitud "despótica"

Ser bailarín en el Ballet Nacional de España (BNE) puede desembocar en una baja por depresión. Al menos, el 20% de la compañía, tanto miembros del equipo artístico como del técnico, está en tratamiento psicológico y todos ellos coinciden en el miedo a denunciar sus problemas por las posibles represalias del director, José Antonio Ruiz de la Cruz.

Así lo denunció ayer CC OO, al presentar el último ejemplo de "despotismo" de la dirección: la no renovación de la bailarina Esmeralda Gutiérrez, que acaba de ser madre.

"Yo di a luz el 25 de agosto, pero estaba de baja desde noviembre por mobbing. Nadie me dijo que no iban a renovarme, después de trabajar allí ocho años con un currículo intachable. Me enteré por los compañeros, cuando ellos se incorporaron en septiembre y a mí nadie me llamó para firmar el contrato. De los 32 bailarines, a la única que no llamaron fue a mí", explica Esmeralda. "Al final, fui a hablar con el director para saber qué pasaba, y me recibió de pie y de malas maneras en un despacho, con la puerta abierta. Sólo me preguntó qué tal estaba, le dije que todo había ido bien en el parto... y me dijo adiós. Me quedé en blanco".

El viernes pasado, representantes sindicales se reunieron con el director general del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), Juan Carlos Marset, de quien depende el nombramiento o destitución del director del Ballet Nacional. "Le expusimos la situación y parece que no hará falta llevar este despido a juicio, porque van a readmitir a la trabajadora, aunque todavía no ha firmado el contrato", afirma Juan Álvarez Vivas, presidente del comité de empresa por CC OO.

Fuentes del INAEM han confirmado a este periódico que ya se ha ordenado la reincorporación con carácter inmediato de la bailarina despedida. Pero, ¿compensa volver al Ballet? Esmeralda lo tiene claro: "Quiero volver a trabajar, aunque tengo que ver el contrato, que aún no lo he visto ni me han llamado del Ballet o del Ministerio. Sé que va a ser duro porque no me quieren allí, pero es mi derecho. Luego ya elegiré si me voy, y desde luego no será con un despido por ser madre".

Su caso no es el primero. Azucena Huidobro también fue despedida por el BNE cuando se supo que estaba embarazada. "Yo no hice nada entonces y lo lamento. Me afectó mucho y me sentí maltratada. Ser bailarina y madre, hoy por hoy, en el BNE es imposible", asegura. Otro ejemplo de las presiones que sufren los bailarines es Florentino Morán, maestro del Ballet desde 2003. Tuvo que acudir a la justicia y a la Inspección de Trabajo para que le pagaran el salario correspondiente a su categoría, y poco después para que le dieran algo que hacer en la compañía, porque el director le había condenando al ostracismo tras su reclamación salarial.

Tanto CC OO como UGT han solicitado la dimisión o el despido de Ruiz de la Cruz. Según el representante sindical de UGT en el Ballet, Raúl Tino Peña, "la persecución ha llegado a un planteamiento 'o conmigo o contra mí' que hace que los trabajadores tengan miedo a presentarse a las listas sindicales o a denunciar las presiones. Muchos sólo tienen un contrato de un año y saben que les echan".

El director del Ballet, con quien este periódico intentó hablar ayer, rehusó hacer declaraciones.

Desnúdate y siente lujuria

El Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM) informará hoy sobre el polémico "cásting de desnudos" que improvisó José Antonio Ruiz de la Cruz el día 6 de septiembre.

De los 20 bailarines que se desnudaron de forma supuestamente voluntaria, muy pocos se atreven a hablar. "Ya hemos contado al INAEM lo que pasó, la mayoría estábamos indignados por las formas, porque no se nos avisó de que iba a hacerlo y por más cosas", cuenta enigmáticamente una de las bailarinas.

José Antonio González, secretario general de CC OO en el Ministerio de Cultura, desvela algo más sobre aquel cásting: "A una de las bailarinas, cuando se quedó en top less ante el director, éste le pasó la mano entre las piernas y por los pechos, diciéndole 'siente la lujuria'. Esto no se puede consentir. Ha sido el único ballet del mundo donde se ha realizado un cásting de este tipo. Cualquier otra compañía avisa primero a los artistas que habrá un desnudo, para que ellos elijan".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 31 de octubre de 2007

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