Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Una nueva retirada masiva de juguetes fuerza a la UE a revisar sus controles

Mattel distribuyó 800.000 unidades con pintura con plomo, 1.580 en España - Las autoridades europeas reforzarán la vigilancia de acuerdo con fabricantes, gobiernos comunitarios y China

El mayor fabricante del mundo de juguetes, Mattel, volvió a anunciar ayer la retirada del mercado de más de 800.000 artículos fabricados en China, ante el temor de que contengan niveles "intolerables" de plomo en su pintura. Es la tercera este verano.

La alarma generada por estas sucesivas retiradas masivas de juguetes de esta multinacional estadounidense ha forzado a la Unión Europea a reconsiderar si el nivel de control que se exige a los juguetes procedentes de terceros países es el adecuado.

La portavoz de Consumo europea pide a los compradores que extremen la vigilancia

El plomo, cuyo máximo porcentaje en sangre no debe superar los 20 microgramos por cada 100 mililitros, interfiere en el desarrollo del sistema nervioso de los niños y provoca debilidad muscular en los intoxicados adultos.

La vigilancia de estos juguetes necesita mejorar, a tenor de las declaraciones efectuadas ayer por la portavoz de Protección al Consumidor del Ejecutivo comunitario, Helen Kearns. Ésta anunció que la Comisión llevará a cabo en los próximos meses un "doble ejercicio" de control de los mecanismos de los que se dota la UE para probar la seguridad de los juguetes.

La comisaria del sector, Meglena Kuneva, celebrará "reuniones con todos los actores implicados, autoridades de vigilancia, y productores de juguetes". También las tendrá con China, país de origen de los juguetes retirados por Mattel, con quien habrá que revisar el funcionamiento de alerta rápida bilateral puesto en marcha recientemente, informa Europa Press. "Se va a hacer una revisión en dos meses de las medidas de salvaguarda relativas a la seguridad de los consumidores en general y de juguetes en particular", añadió la portavoz, que aseguró que la revisión "no es urgente", a pesar de que el servicio europeo de alerta rápida sobre productos no alimentarios, RAPEX, recibió este mes de agosto 1.000 notificaciones, más del número total de las que acogió en todo 2006. Kearns colocó la pelota en el tejado de los consumidores, a los que pidió que extremen la vigilancia y, sobre todo, que eviten las falsificaciones.

Con esta nueva retirada de juguetes, Mattel da casi por concluido su programa de pruebas de calidad, lamenta lo sucedido y garantiza que está tomando medidas para proteger la salud de los niños.

Mattel produce el 65% de sus juguetes en China, la mitad a través de terceras compañías. El fabricante de la Barbie, en coordinación con la agencia estadounidense que vigila la calidad de los productos de consumo, opta ahora por retirar del mercado 775.000 juguetes en EE UU. En España, se han distribuido 1.580 unidades. La mayoría son accesorios de la muñeca rubia, vendidos entre octubre de 2006 y el pasado mes de agosto, además de otras 100.000 unidades de tres juguetes para niños en edad preescolar vendidos por la marca filial Fischer-Price entre julio y agosto de este año y desde septiembre de 2006 [ver gráfico].

En España, la firma ha puesto a disposición de los consumidores el teléfono gratuito 900 10 23 90 y la web www.service.mattel.com/es. "Una vez identificado el juguete, Mattel reemplazará las piezas de cada producto afectado por piezas nuevas, mediante un envío al domicilio indicado por el consumidor", dice la compañía en un comunicado.

Se trata de la tercera retirada de juguetes que anuncia Mattel en un mes, mientras su dirección intenta limitar los daños a su imagen ante el creciente nerviosismo de los padres.

La primera retirada del mercado se anunció el pasado 1 de agosto, y afectó a 1,5 millones de juguetes con pintura con plomo. Dos semanas después pedía que se devolvieran 18 millones de juguetes por problemas con los imanes que se desprendían o por pintura tóxica. Poco después, el fabricante chino de estos últimos se suicidó. La pintura tóxica se la había vendido un colega suyo de una fábrica no reconocida ni controlada por Mattel.

Robert Eckert, presidente ejecutivo de Mattel, se limitó a colgar una declaración en el portal de la compañía en el que pide disculpas a los afectados. Los responsables de la empresa en España declinaron ayer hacer declaraciones. Por su parte, las autoridades estadounidenses dicen que harán pruebas sistemáticas a los productos fabricados por Mattel.

El subdirector de Calidad del Instituto Nacional de Consumo (INC), Carlos Arnaiz, explicó ayer que en este caso corresponde a la Agencia Catalana de Consumo determinar si la empresa, cuya filial está en Barcelona, ha actuado con diligencia desde que conoció las irregularidades hasta que comunicó la retirada del producto. En España, las retiradas de juguetes se producen sobre todo por alertas lanzadas desde las comunidades, que tienen transferidas las competencias en materia de consumo, como explicó un portavoz del INC. Este instituto coordina "campañas puntuales por sectores" en las que participan conjuntamente todas las autonomías.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de septiembre de 2007