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Reportaje:El mapa más detallado de la mortalidad en España

Infartos en el Sur, tuberculosis en el Norte

La diabetes y las enfermedades cardiovasculares proliferan en la mitad sur por la obesidad y el tabaquismo .- El riesgo de morir por tisis se dispara en Asturias y León

Si todo el mundo tuviera el mismo riesgo de padecer diabetes, la distribución de la enfermedad sería uniforme en toda España. Y no lo es. La mitad sur acumula la mayoría de los casos, al igual que con la enfermedad cerebrovascular. Al contrario, el riesgo de morir por tuberculosis en Asturias triplica el de zonas del sur de la Península.

Estas son algunas de las conclusiones extraidas del Atlas municipal de mortalidad por cáncer en España 1989-1998, realizado por primera vez por el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III, el organismo responsable de la política científica del Ministerio de Sanidad. El estudio se centraba en el cáncer y reveló que "los patrones geográficos de algunos tumores sugieren que factores ambientales vinculados con el territorio podrían tener un papel importante" en la enfermedad. Entre esos factores, el estudio señala "una larga lista de sustancias tóxicas emitidas de forma constante al ambiente como consecuencia de la actividad industrial y hasta ahora sin cuantificar".

Pero ya que estaba la metodología hecha y el sistema estadístico montado -cada mapa requería de todos los ordenadores del centro en marcha durante más de un día-, los investigadores decidieron ampliar el campo y generar los mapas de mortalidad para 10 enfermedades ampliamente distribuidas como la diabetes o las enfermedades cardiovasculares. EL PAÍS ha contactado con expertos en estos campos para que expliquen la distribución.

E. CARDIOVASCULARES: La 'paradoja mediterránea'

"El patrón mostrado por las tres enfermedades estudiadas [cardiopatía isquémica, enfermedad cerebrovascular e insuficiencia cardiaca] tiene fuertes coincidencias, lo que induce a pensar en que los factores de riesgo son comunes", señala el informe. Las tres se dan más en el sur. La razón no está clara ni siquiera para los expertos.

El jefe de Cardiología del Hospital Clínico de Madrid, Carlos Macaya, lo denomina "la paradoja mediterránea", porque en los lugares donde la dieta se supone ideal, los resultados son peores. Macaya aventura una coincidencia: también en el sur de la Península la hipertensión es mayor. Y apunta a la dieta. "España es el segundo país del mundo en hipertensos después de Japón, y también es el segundo, después de Japón, en consumo de pescado. Es posible que la sal del pescado tenga un papel", señala. La conclusión, si algún estudio confirmara esta hipótesis, sería que esa sal intrínseca del pescado contrarresta los efectos beneficiosos de sus grasas.

El neurólogo Antonio Gil Núñez también señala lo anómalo de la distribución de este tipo de enfermedades. "El gradiente, en toda Europa, va de sur -donde se dan menos- al norte. Pero dentro de España es al revés", dice. Gil coincide en que la dieta es una de las claves, aunque apunta otra: que en esas regiones falle más la prevención y haya "un peor control de los factores de riesgo". José María Cruz, ex presidente de la Sociedad Española de Cardiología, cita otros tres factores: en el sur hay algo más de diabetes, tabaquismo y obesidad: "Y al efecto de todos esos poquitos hacen este todo".

TUBERCULOSIS: La enfermedad latente

El atlas de la mortalidad afirma: "El patrón geográfico parece muy bien definido y con similitudes entre hombres y mujeres. Las comunidades con mayor mortalidad son Asturias, País Vasco y Galicia. También parecen tener mayor mortalidad algunos municipios de Andalucía occidental y de la provincia de León". La neumóloga de la Agencia de Salud Pública de Barcelona Ángeles Orcau explica así el reparto. "Tradicionalmente, siempre ha habido más tuberculosis en la cornisa cantábrica; incluso ahora, aunque sean zonas que reciben menos inmigrantes y hay programas de control muy buenos". La clave está en la naturaleza del bacilo. Éste puede estar dormido muchos años, y lo que se recoge en el mapa es su despertar décadas después. Además, hay lugares, como el País Vasco o Barcelona, donde el mapa muestra alta incidencia de tuberculosis que la experta atribuye al virus del sida.

PARKINSON Y ALZHEIMER: Datos poco fiables

El informe del Ministerio de Sanidad ha estudiado la distribución de las muertes por Parkinson, Alzheimer y demencia vascular arteriosclerótica. Sin embargo, el propio estudio alerta de que la muerte por estas enfermedades no se certifica siempre igual en todos los lugares.

Para el Parkinson, el mapa muestra "un posible exceso de mortalidad en muchos municipios de Tarragona, País Vasco, Asturias y Baleares". Coincide con algunos estudios científicos, que han hallado más casos de Parkinson en municipios de Tarragona en trabajadores expuestos a tóxicos como el hexaclorobenceno, pero los expertos recomiendan tomar el mapa con cautela.

El neurólogo Gurutz Linazasoro, experto de la Federación Española del Parkinson, explica que "en muchos casos, y más en los años del estudio, las muertes por no se atribuían al Parkinson en los certificados de defunción. Así que las zonas que aparecen con más casos puede que se deban a que los médicos lo diagnosticaban más y le atribuían la muerte. De hecho, en muchas zonas rurales el Parkinson estaba infradiagnosticado".

Lo mismo es aplicable al Alzheimer. El informe afirma que "parece que son los municipios de las provincias de Barcelona y Zaragoza los que tienen una mayor mortalidad", aunque admite la dificultad de fiarse de los certificados de defunción y que "las valoraciones han de hacerse con prudencia".

Con el resto de enfermedades estudiadas en el Atlas no hay ese problema ya que son muy conocidas, fácilmente diagnosticables y en el caso del cáncer, los investigadores han tenido en cuenta cuando podía estar infradiagnosticado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de septiembre de 2007