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Mariano Bravo, el amigo de Víctor

La persona a la que la juez de Instrucción número 2 de Irún retiró ayer la imputación pocas horas después de incluirle en el auto de procesamiento por la trama de Irún, es Mariano Bravo Moreno. Este abogado donostiarra ya ha sido investigado en los juzgados de San Sebastián a raíz de denuncias que le atribuían prácticas tributarias irregulares.

Mariano Bravo Moreno es amigo personal de Víctor Bravo Durán, ex director de Hacienda de Guipúzcoa, senador por el PNV y hermano de José María Bravo Durán, el procesado director de la oficina de la Hacienda foral de Irún. Además, es accionista de la empresa Mendiflor Deportivo S.L., dedicada a la promoción inmobiliaria, que preside el funcionario de la Diputación Rufino Eizaguirre Olcoz, quien participa como socio y accionista en otras empresas, como Ekialde 4.021 S.L., en las que Victor Bravo Durán es igualmente socio y figura como administrador o apoderado.

La relación entre Mariano Bravo y Víctor Bravo -pese a la coincidencia del apellido no tienen vínculos familiares- está reconocida expresamente en la instrucción practicada por el Juzgado número 2 de San Sebastián a resultas de una denuncia presentada contra ambos. En esa denuncia, interpuesta por el abogado y ex funcionario de Hacienda Fernando Argote, se acusaba al entonces director general de la Hacienda foral de cometer presuntos delitos de cohecho y prevaricación.

Argote, basándose en una serie de conversaciones grabadas, acusaba a Mariano Bravo Moreno de cobrar un 10% de la deudas tributarias contraídas por empresas o particulares, a cambio de garantizar su impago y asegurar que la Hacienda foral no las consideraría en ningún caso delito fiscal. Como garantía de su oferta, Mariano Bravo invocaba su estrecha relación con el hoy senador: "Hombre, yo lo que tengo es mano con el director de Hacienda que es de mi cuadrilla...", se jactaba decir, según consta en las grabaciones autentificas por el juzgado.

En contra del criterio de la fiscalía, la denuncia fue archivada con carácter provisional. El archivo fue ratificado posteriormente en un auto de la Sección 1ª de la Audiencia de Guipúzcoa, pese a que las grabaciones fueron reconocidas como auténticas. Según apuntó el tribunal provincial, en la fase de instrucción "no se han obtenido fuentes de conocimiento que permitan el tránsito de la sospecha fundada, al indicio justificado de cohecho, preciso para fundamentar una resolución judicial favorable a la fase del juicio oral".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de mayo de 2007