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La fuerte demanda de China eleva un 40% el precio de los cereales

La utilización de grano para la producción de biocombustibles contribuye al alza

Los precios de los cereales han registrado en lo que va de campaña un incremento medio superior al 40%, según los datos manejados por el sector. Frente a unos precios inicialmente cercanos a las cotizaciones de intervención, en los últimos siete meses han logrado unas cotas históricas provocadas tanto por un recorte en las producciones en algunos países, como, sobre todo, por el incremento de la demanda, donde destaca el consumo de China para alimentación y por su utilización para bioetanol.

La campaña pasada, con una producción interior bajo mínimos, con sólo 13 millones de toneladas entre cereales de invierno (trigo, cebada, avena y centeno) y de primavera (maíz), los precios en origen experimentaron una grave caída hasta situarse prácticamente en los niveles de intervención, de unos 105 euros tonelada, consecuencia de unas elevadas importaciones. Esta campaña, por el contrario, la cosecha total ha sido de unos 19 millones de toneladas.

En contra de lo sucedido en la campaña anterior, en la actual los precios partieron de unas cifras en el entorno de los 110 euros por tonelada el pasado julio, para iniciar una subida imparable hasta colocarse en la actualidad en los 170-173 euros por tonelada en trigos, 155 euros en cebada y hasta 180 euros en maíz. Para Pelayo Moreno, presidente de los almacenistas de cereales, se trata de una situación a la que por el momento no se ve una salida inmediata ante la no existencia de materia prima de importación en los puertos, la subida de las cotizaciones en los mercados internacionales y la posición escasamente vendedora de los agricultores que aún mantienen algo de cereal en sus manos.

Para los operadores en el sector, la actual situación de precios muy elevados en los mercados de los cereales respondería a varias razones. De entrada, se estima que las materias primas agrícolas han vuelto a ser objeto de interés para los fondos de inversión al ofrecer altas posibilidades de rentabilidad. Aunque se han producido recortes en la producción en algunos países, se estima que las razones fundamentales de la subida se hallan en el aumento de la demanda en una doble dirección.

Por un lado, se ha notado la irrupción en el mercado de trigos de las compras de China. Por otra parte, ya se ha dejado sentir el destino de cereales, especialmente el maíz, para la obtención de bioetanol. Sólo en Estados Unidos se calcula que, sobre una producción de unos 260 millones de toneladas de maíz, se han destinado 50 millones para biocombustible. Se espera que estas dos tendencias se incrementen en los próximos años en todo el mundo.

Para España, la subida de los precios de los cereales o la soja es un dato grave, en cuanto una parte muy importante de las materias primas para la alimentación de la cabaña ganadera intensiva depende de las materias primas importadas. Esa subida, hasta la fecha, sólo se ha repercutido parcialmente en los piensos, donde ya se ha producido una caída del 4% en las ventas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de febrero de 2007