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Un millar de científicos trabajarán en el Parque Biomédico de Barcelona

El nuevo campus es el primero de España con un modelo cooperativo de investigación

Barcelona dio ayer un nuevo paso para ser un referente internacional en investigación en biomedicina. El Parque de Investigación Biomédica, confinanciado por el Gobierno y la Generalitat, fue inaugurado y en breve acogerá a 80 grupos de investigación, que sumarán más de un millar de científicos, entre ellos grandes líderes de investigación. Todos ellos trabajarán bajo el mismo techo y compartirán tecnología. Se trata de un modelo cooperativo de investigación nuevo en España inspirado en el que funciona en los países punteros en producción científica.

"Trabajando en un mismo espacio, las posibilidades de cooperación y de coordinación se multiplican y la competitividad es mayor", destacó ayer el director del Parque de Investigación Biomédica de Barcelona, Jordi Camí. "Además, esta forma de trabajar permite racionalizar infraestructuras", agregó.

Aunque los distintos grupos de investigación trabajarán de forma autónoma y contarán con un presupuesto propio (que sumará unos 60 millones de euros anuales), todos ellos compartirán "servicios científicotécnicos de excelencia", señaló Camí: un centro de ensayos clínicos, recursos bioinformáticos con gran capacidad de cálculo, un animalario (con capacidad de almacenar y producir ratones y otros animales de laboratorio y transgénicos) y un micro-PET, entre otros.

Ubicado estratégicamente junto al Hospital del Mar y la Universidad Pompeu Fabra, el edificio del Parque de Investigación Biomédica de Barcelona (en cuya construcción se han invertido 110 millones de euros) destaca por su atrevida arquitectura (de forma elíptica y fachada cubierta de madera). Camí describió ayer el edificio como "un barco con la proa mirando al mar", aunque destacó que lo más importante del parque es su contenido: "Una excepcional masa crítica de talentos que permitirá situar Cataluña en la primera línea mundial en investigación biomédica y ciencias de la salud".

El presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, abundó en esta idea durante la inauguración al calificar el proyecto como una de las patas de la biorregión catalana, impulsada por el propio Gobierno catalán para convertir Cataluña en un motor de conocimiento y desarrollo económico del sur de Europa. Los ámbitos de investigación en este campus abarcarán desde la bioinformática, a la regulación génica, la biología celular, la farmacología, la genética humana, la epidemiología o la salud pública, entre otros.

Varias plataformas tecnológicas y cinco centros de investigación se mudarán en las próximas semanas al nuevo edificio, entre ellos el Instituto Municipal de Investigación Médica de Barcelona (IMIM), el Centro de Epidemiología Ambiental, el departamento de Ciencias Experimentales de la Universidad Pompeu Fabra y el Centro de Regulación Genómica (apoyado por el proyecto Genoma).

El primer inquilino del nuevo edificio será el Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona, que pretende ser uno de los referentes en España en investigación en células madre y que dirigirá Juan Carlos Izpisúa. El investigador, que compatibilizará este cargo con su trabajo en el Instituto Salk de California, aseguró ayer sentir una "ilusión tremenda". "Me he formado en centros multidisciplinares como éste y creo que es una de las mejores maneras de avanzar en investigación. Probarlo en España es positivo", indicó.

El Centro de Medicina Regenerativa será inaugurado oficialmente el próximo jueves con la presencia de la Reina Sofía. Se abastecerá del Banco de Líneas Celulares que dirige Anna Veiga y entre sus objetivos figura, según Izpisúa, "indagar las bases genéticas de la diferenciación celular e indagar por qué algunos animales son capaces de regenerar sus miembros amputados".

Junto a Izpisúa, el reto que representa el Parque biomédico de Barcelona ha logrado atraer a primeras figuras mundiales en el campo de la biomedicina. Entre ellos, Luis Serrano, jefe de grupo en el European Molecular Biology Laboratory, de Heidelberg (Alemania); el norteamericano Ramin Shiekhattar, experto en biología molecular, y el científico suizo especializado en contaminación atmosférica Nino Kunzli.

El parque Biomédico de Barcelona ha sido impulsado por la Generalitat, el Ayuntamiento y la Universidad Pompeu Fabra, con el apoyo económico del Ministerio de Educación y Ciencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de mayo de 2006