Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:CUMBRE EUROMEDITERRÁNEA

Tímidos pasos en inmigración y apertura agrícola al sur

El plan de acción quinquenal aprobado por los 35 países presentes en Barcelona prevé reducir a la mitad el analfabetismo

El Plan de Acción para los próximos cinco años aprobado ayer por la Cumbre Euromediterránea incluye objetivos y medidas, más o menos concretas según los casos, que apuntan en cuatro direcciones destacadas: dar algunos tímidos pasos en materia de política migratoria; iniciar una liberalización progresiva del comercio de productos agrícolas, sector absolutamente excluido hasta ahora de las negociaciones aduaneras; abordar un ambicioso programa educativo, y vincular más la cooperación económica a la introducción de reformas económicas y políticas.

El documento, suscrito por los 35 países miembros del foro, es mucho más preciso que el redactado en Valencia hace dos años, su único precedente en este foro, e incluye, en efecto, un apartado dedicado a los problemas migratorios, muy destacado por los portavoces gubernamentales españoles, debido a que los países del sur se han resistido siempre a abordarlo. Pero las novedades no son de gran alcance.

El plan tiene como objetivos la promoción de la democracia o de la libertad de expresión

La política migratoria y la lucha contra la inmigración ilegal ya estaban contempladas en la Declaración de Barcelona de 1995, donde se mencionaba específicamente el compromiso de cerrar acuerdos de readmisión de los irregulares por sus países de origen. Eso es también, en esencia, lo que se dice en el plan aprobado ayer, como consecuencia de una propuesta sobre inmigración presentada conjuntamente por España, Francia y Marruecos.

La declaración actual es, no obstante, más amplia. Habla de un "enfoque global e integrado" del fenómeno, incluye a la inmigración legal, que se valora positivamente, con voluntad de "promoverla y ordenarla", y menciona también el "tráfico de seres humanos" y la necesidad de reducir las "pérdidas de vidas en arriesgadas travesías marítimas y de fronteras".

La cumbre se comprometió también a extender en el ámbito euromediterráneo los planes de abaratar y garantizar el envío de las remesas de los inmigrantes a sus países de origen, que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, promueve en el seno de la Alianza contra el Hambre de la ONU.

Los 35 apoyaron, por otra parte, la celebración de una conferencia ministerial euromediterránea sobre migraciones, de la que ya se había hablado en conferencias anteriores, y respaldaron la conferencia euroafricana sobre el mismo problema que Madrid y Rabat quieren celebrar el año próximo en Marruecos.

Una novedad no ligada directamente al problema migratorio, pero sí a la nueva cooperación de justicia y seguridad introducida en este encuentro, son los proyectos de programas de formación de magistrados y policías. El plan contempla también una posible cooperación en el control de fronteras y en la gestión de extranjeros en situaciones irregulares.

También la propuesta de liberalización de los mercados agrícolas, vieja reclamación de los países del sur rechazada y combatida activamente por los productores del norte, estaba en la declaración de hace 10 años, pero enseguida cayó en desuso y desapareció de la mesa negociadora, mientras se liberalizaba el comercio de productos industriales. En Valencia se habló simplemente de estudiar si procedía llevarla a cabo.

Ayer, los 25 socios de la UE dieron un paso más decidido, al comprometerse a preparar y aplicar una "hoja de ruta" que incluya "la progresiva liberalización del comercio de productos agrícolas y piscícolas", en el marco del plan para crear un área euromediterránea de libre comercio en 2010. El acuerdo prevé posibles excepciones por productos sensibles para los países del norte que, según la práctica comunitaria, no pueden ser totales. Establece, además, que las barreras técnicas habrán de ser suprimidas simultáneamente y que las negociaciones a estos respectos deberán comenzar "lo antes posible".

En este mismo terreno económico, la cumbre se comprometió a valorar en 2006 la posibilidad de constituir el Banco Euromediterráneo de Inversiones como filial del BEI, una ya antigua aspiración española y de los países árabes.

La educación aparece recogida en el plan como un elemento "crucial" para el desarrollo, con nuevos objetivos tan precisos como reducir a la mitad el número de mujeres y hombres adultos y niños para 2010, o los de garantizar la igualdad de acceso de chicos y chicas a la educación de calidad en todos los niveles para 2015, y el de que todas las niñas y niños completen al menos la educación primaria para ese mismo año.

En el capítulo político, el plan formula detallados objetivos para promover la democracia, el pluralismo político, la participación ciudadana o la libertad de expresión, con la intención de modular la cooperación en función de los esfuerzos que los distintos países hayan realizado para alcanzar esos objetivos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 29 de noviembre de 2005