Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Junta rechaza subir el impuesto de la luz y reclama competencias en alcohol y tabaco

El Gobierno andaluz cree que Zapatero debe aportar más dinero para el déficit sanitario

La Junta de Andalucía ha marcado distancias con el Gobierno central a cuenta de la propuesta que éste ha presentado para afrontar el déficit de la financiación sanitaria. El Ejecutivo de Manuel Chaves se opone a que las comunidades autónomas puedan subir el impuesto sobre la electricidad ya que considera que este tributo debe ser igual en el conjunto del Estado y la decisión sobre su subida debe estar en manos de la Administración central. Por contra, reclama que las autonomías tengan potestad para decidir si suben el impuesto sobre el alcohol y el tabaco. Además, estima que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero debe hacer una aportación superior a 1.000 millones de euros para paliar el agujero sanitario.

MÁS INFORMACIÓN

La Junta ha estado expectante en las últimas semanas ante el documento que finalmente presentó el pasado jueves el Gobierno para hacer frente a la insuficiencia financiera que tienen las comunidades en materia sanitaria. Y la sensación ha sido un tanto agridulce. El Ejecutivo de Chaves se muestra satisfecho con el hecho de que se han acogido demandas suyas como que el reparto del fondo adicional de 1.000 millones de euros se haga conforme a la población protegida o que las comunidades participen en este fondo aunque no suban los impuestos, condición que exigía el anterior Gobierno del PP.

Pero en la propuesta también hay elementos que no convencen al Ejecutivo de Chaves. El consejero de Economía, José Antonio Griñán, planteará en el Consejo de Política Fiscal y Financiera del 7 de septiembre, previo a la Conferencia de Presidentes autonómicos del 10, las alternativas de Andalucía al proyecto.

Planes básicos

Griñán propondrá darle la vuelta a los planes básicos del Gobierno. Así, planteará que el impuesto sobre la electricidad siga en manos del Gobierno central, en vez de que se dé a las autonomías la posibilidad de imponer un recargo de hasta dos puntos. Griñán considera que este impuesto debe ser igual en el conjunto del Estado. Como alternativa, sugerirá que el Gobierno suba otros impuestos como el de hidrocarburos o el IVA.

A cambio, el consejero de Economía demandará que se dé a las autonomías capacidad para subir impuestos indirectos como el alcohol y el tabaco, algo que se ha reservado el Gobierno en su propuesta. En esta propuesta, el Ejecutivo propone subir un 5% el impuesto sobre el tabaco y un 10% sobre el alcohol.

El proyecto gubernamental, además, contempla que las autonomías puedan duplicar el recargo que actualmente ya pueden aplicar en el impuesto sobre las ventas minoristas de hidrocarburos. En estos momentos, las comunidades pueden imponer un recargo de hasta 2,4 céntimos en cada litro de gasolina y el Gobierno plantea que puedan imponer hasta 4,8 céntimos. Éste es el recargo conocido como céntimo sanitario y en la actualidad sólo es aplicado por cinco comunidades: Baleares, Cataluña, Galicia, Comunidad Valenciana y Madrid. En Andalucía, es una de las opciones que la Junta baraja para obtener más recursos.

Este recargo autonómico sobre la gasolina ha puesto sobre el tapete las contradicciones de los dos grandes partidos en materia fiscal. El céntimo sanitario fue implantado por el PP cuando gobernaba y ahora lo critica con ardor. Y es uno de los instrumentos que el PSOE defiende ahora para que las comunidades aumenten sus ingresos, cuando anteriormente se oponía con firmeza a su aprobación.

En la cita del Consejo de Política Fiscal y Financiera, Griñán también planteará que el Gobierno haga una aportación para la sanidad superior a los 1.000 millones de euros que ha previsto inicialmente, dinero que se repartirá entre las autonomías en 2006 y 2007. Griñán aseguró ayer que los 1.000 millones "a lo mejor no son suficientes", pero que en cualquier caso "son más de lo que puso el PP", informa Europa Press.

Además, el consejero de Economía pretende que se mejoren ciertos aspectos de la financiación sanitaria, como la compensación que se hace por los desplazados y los extranjeros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de septiembre de 2005