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Reportaje:ÁFRICA, EL CONTINENTE OLVIDADO

La ilusión de las urnas

Catorce países del África subsahariana se citan este año con las urnas. Golpes de Estado, pobreza, fraudes electorales, violencia y exilio marcan la realidad de una democracia soñada

Sida, malaria, hambruna, niños soldados, golpes de Estado, refugiados, genocidios. Tratar del África subsahariana suele resumirse en esas imágenes. Y la democracia se olvida por parecer imposible, impensable. Sin embargo, 14 países del continente ya han celebrado o convocarán este año elecciones.

El problema es que las imágenes no siempre engañan. El número de pobres en el continente se duplicó entre 1981 y 2001. Más del 60% de los infectados por el sida viven en el continente, según Onusida. Las élites no se renuevan sino que huyen; 20.000 cerebros emigran de África cada año, según la Organización Internacional de Migraciones. Los militares suelen poseer las claves de decisión de la vida política. En ese contexto, una pregunta: ¿cómo creer que las urnas no son una ilusión cuando lo cotidiano consiste en sobrevivir?

"Es peligroso relacionar necesidades económicas con la evolución política de un país", explica Dominique Darbon, director del Centro de Estudios de África Negra, "porque el desarrollo económico no trae democracia y viceversa". Darbon insiste en que "la generalización de las elecciones en África es importante, porque nadie se lo esperaba". De los 14 países que se citan este año con las urnas, algunos gozan de un sistema democrático más o menos limpio, como Tanzania. "La democracia es un proceso lento, que se aprende, aunque existen serios problemas", reconoce Darbon.

"El problema", matiza, "es saber ver cuándo el proceso es o no una mascarada, porque lo más importante en democracia es que las fuerzas políticas acepten las reglas del juego". En algunos países, estas reglas ni existen, como en República Democrática de Congo, donde las elecciones legislativas, previstas para ayer, han sido aplazadas al próximo año. En Togo o Gabón, las elecciones legitiman un poder que ya gobierna de facto. A pesar de ello, la democracia es una esperanza para otros países porque puede tanto arreglar una crisis como desembocar en otra. Las elecciones van cerrando las heridas de Centroáfrica, mientras serían la única manera de salir de la crisis en Costa de Marfil.

- BURUNDI. Los burundeses aprobaron por referéndum, el 28 de febrero, una nueva Constitución que prevé el igual reparto de poderes entre tutsis y hutus, el 15% y el 84% de la población, respectivamente. Un hito que permitió la celebración, el 3 de junio, de las primeras elecciones municipales tras 11 años de guerra civil.

- ZIMBABUE. Líder de la lucha contra la potencia británica, el presidente Robert Mugabe, de 81 años, reprodujo principios y derivas del sistema colonial. Su partido, la Unión Africana Nacional de Zimbabue-Frente Patriótico, ganó las legislativas del 31 de marzo y suspendió toda negociación sobre reformas políticas con el principal partido de la oposición, el Movimiento por el Cambio Democrático. Mientras, la gente se muere de hambre en uno de los países más ricos del continente.

- YIBUTI. No hubo sorpresa, el pasado 8 de abril, en la antigua colonia francesa del Cuerno de África.Ismaïl Omar Guelleh, de 57 años, era el único candidato a su sucesión en las presidenciales. La oposición carece de un líder carismático y de programa. Guelleh fue felicitado por las autoridades de Francia, que mantiene en el pequeño país unos 2.800 soldados.

- TOGO. Más de 22.500 refugiados huidos a Benin. Ésa fue la consecuencia de la violencia desatada tras la celebración, el 24 de abril, de las presidenciales en Togo. Cuando murió el general Ñasingbe Eyadéma, el 5 de febrero, no hubo ningún problema para que la República togolesa se convirtiera en una herencia. Faure Ñasingbe, hijo del dictador, fue designado presidente. La comunidad internacional llamó a convocar comicios, que Ñasingbe ganó...

- CENTROÁFRICA. La democracia consiguió imponerse, después de que el golpe de Estado del general François Bozizé en marzo de 2003 acabara con el imperio de Ange-Félix Patassé. Bozizé, de 58 años, fue elegido presidente el 8 de mayo y la oposición reconoció su derrota.

- ETIOPÍA. La celebración, el 15 de mayo, de las primeras legislativas libres desde 1991 tenía que abrir una ventana hacia el futuro. La esperanza desembocó en la más sangrienta desilusión: 22 estudiantes que se manifestaban contra los resultados fueron abatidos por la policía. En Etiopía, cinco niños mueren cada día de hambre.

- CHAD. El presidente Idriss Déby lo consiguió. Un referéndum, celebrado el 6 de junio, enmendó la Constitución para permitirlepresentarse por tercera vez a la presidencia en 2006. La oposición denuncia que el objetivo de Déby, en el poder desde 1990, es ser presidente vitalicio.

- GUINEA-BISSAU. Los ex presidentes de la colonia portuguesa João Bernardo Vieira y Kumba Yala, ambos destituidos por golpes militares en 1999 y 2003, respectivamente, volvieron del exilio para participar en las presidenciales del 19 de junio. Un cargo con alto riesgo: el presidente Verissimo Correia Seabra fue asesinado por militares el pasado 6 de octubre. Vieira se enfrentará a Malam Bacai Sanha en la segunda vuelta este mes.

- UGANDA. Los ugandeses acuden hoy a las urnas para decir o no al multipartidismo, abolido hace 19 años. Desde el golpe de Estado de Yoweri Museveni en 1986, sólo está autorizado el Movimiento, que, según el presidente, "no se puede considerar como un partido". Varios analistas apuntan que el respaldo de Museveni al sistema pluripartidista forma parte de su campaña a las presidenciales del próximo año. Mientras, el Ejército de Liberación del Señor siembra el terror en el norte del país.

- LIBERIA. ¿Cómo curar las heridas de 15 años de guerra civil que causó la muerte de más de 200.000 personas? ¿Cómo sustituir al populista ex presidente Charles Taylor, acusado de crímenes de guerra y cuya sombra sigue habitando el país? A estas preguntas deberán responder las legislativas del 11 de octubre para que los liberianos crean en un país libre.

- COSTA DE MARFIL. Tres años después del fracasado golpe de Estado, se espera que las presidenciales del 30 de octubre dinamicen el escenario político hasta ahora controlado -con el aval de Francia- por el presidente Laurent Gbagbo. Su principal adversario, Alassane Ouattara, no puede presentarse y el país sigue dividido en dos partes, bajo el control de las Fuerzas Armadas de Costa de Marfil (pro gubernamental) al sur y las Fuerzas Nuevas (rebeldes) al norte.

- TANZANIA. La Constitución de Tanzania prohíbe a Benjamín Mkapa, presidente desde noviembre de 1995, presentarse a un tercer mandato. La guerra de sucesión en su partido, el Chama Cha Mapinduzi, ya ha empezado para las elecciones presidenciales del 30 de octubre. Tanzania es uno de los pocos países de la zona que goza de instituciones democráticas.

- BURKINA FASO. Blaise Compaoré espera ganar un tercer mandato consecutivo en las presidenciales de noviembre. La hegemonía de su partido, la Unión por la República, y una oposición débil descartan toda hipótesis de alternancia política.

- GABÓN. El año electoral termina en la mayor desilusión democrática. Omar Bongo controla las riendas de Gabón desde 1967. Y parece que nada le impedirá ganar las presidenciales de diciembre. En caso de problema -lo más probable de salud-, Bongo ya dejó claro que tenía un sucesor, su hijo Alí.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de julio de 2005