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La presidenta del CSN envió al Congreso un informe 'maquillado' sobre Vandellòs

Los consejeros protestaron y obligaron a Estevan Bolea a publicar el texto crítico con la central

El incidente nuclear de la central Vandellòs II, el más grave registrado en España desde 1992, ha abierto una honda crisis en el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). La presidenta del organismo, María Teresa Estevan Bolea, envió al Congreso y al Gobierno un informe que omitía casi todas las críticas a la central. Cuando los cuatro consejeros del CSN (propuestos por PP, PSOE y CiU) conocieron el informe maquillado protestaron por escrito y la obligaron a rectificar. El informe final denuncia que la central primó "la producción sobre la seguridad" y que "ocultó información". Un sistema de refrigeración sufre una corrosión generalizada. La empresa detectó la degradación en 1993. El CSN la conoció en 2004.

La relación entre los consejeros del CSN y la presidenta ha entrado en crisis. El 17 de marzo, el pleno del Consejo analizó el informe que había dirigido la directora de seguridad del consejo, Isabel Mellado. El Informe sobre la degradación del sistema de servicios esenciales de Vandellòs II tiene más de 20 páginas y concluye que la corrosión se debe "a las debilidades del diseño de la tubería" y su "incorrecta vigilancia", entre otras cosas. Además, denuncia que la central "primó la producción sobre la seguridad" y que "ocultó y retardó" la información al CSN.

La nuclear, situada en Tarragona, sufrió en agosto de 2004 la rotura de una tubería que llevaba años degradándose. Siguió funcionando hasta marzo de 2005 con permiso del CSN tras unas pequeñas reparaciones. La central es propiedad de Endesa e Iberdrola.

El pleno del CSN (la presidenta y cuatro consejeros) analizó el informe el 17 de marzo y cuatro días después, la presidenta envió al Congreso, al Senado y al Ministerio de Industria un informe de 10 páginas que omitía cualquier referencia a los fallos de la empresa. El informe destaca que nunca hubo peligro para la salud. No menciona la responsabilidad de la central. Sí incluye los requisitos del CSN para que la central abra tras la reparación.

Estevan Bolea afirmó el martes en el Congreso: "Ese informe [el mutilado] se publicó porque era el que había aprobado el pleno del CSN el 17 de marzo añadiendo un poco qué es la tubería BONNA, si no, no hay quien lo entienda, y qué es el sistema de agua de servicios esenciales". Un portavoz del CSN afirmó ayer que Estevan Bolea se confundió en esa respuesta y que el informe que recibió el Congreso había sido "un resumen" del que aprobó el pleno del CSN. El sistema de aguas esenciales, que se ha roto tras años de corrosión, refrigera con agua de mar el motor diesel y otra tubería que enfría el núcleo. Estevan Bolea preside el CSN desde 2001 a propuesta del PP.

Los cuatro consejeros se indignaron al ver el informe que había recibido el Congreso y que días después apareció en la web del CSN, según fuentes próximas al consejo. En el siguiente pleno, celebrado el 30 de marzo, todos los consejeros mostraron su discrepancia por escrito.

Paloma Sendín, consejera a propuesta del PP, fue la más dura. En un voto particular criticó el envío sin consultar al pleno y mostró "su desacuerdo con el contenido del mismo y sus principales conclusiones técnicas, por considerar que es un informe inexacto e incompleto. [...] Además el informe enviado por la presidenta no recoge de una manera equilibrada las actuaciones del titular y del CSN".

José Ángel Azuara y Carmen Martínez Ten, propuestos por el PSOE, denunciaron que el informe de la presidenta "omite una valoración sobre el comportamiento del titular en todo el episodio". Los consejeros añaden que "se consideran libres de hacer llegar sus opiniones personales a las mismas instancias" y recuerdan que el informe mutilado "no es un informe del CSN, sino de su presidenta". El consejero propuesto por CiU, Julio Barceló, afirmó en un voto particular al día siguiente que el informe "debería haber reflejado más ampliamente" las causas de la corrosión.

En vista de las críticas a su actuación, Estevan Bolea replicó por escrito y mostrando "su extrañeza" por las críticas. La presidenta afirma que el informe enviado "tiene un carácter neutro, como no puede ser de otro modo y pone de manifiesto los fallos y carencias que se han producido en la planta a lo largo de los años en el control del sistema de aguas esenciales".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de abril de 2005