Los proveedores de Parmalat en Brasil piden la quiebra de la filial

Nestlé comunica a Brasilia que puede absorber la producción láctea

Las empresas proveedoras de Parmalat de Brasil han comenzado a ponerse en fila para pedir que la justicia declare a la empresa en quiebra ante la falta de pago. Dos compañías medianas, Orlandi e Italplast, ya han reclamado el impago, mientras que otras dos grandes compañías, Arroz Brejeiro y Moinh Pacífico, tienen previsto exigir los pagos esta semana. En caso de quiebra, Nestlé ha anunciado que comprará gran parte de la leche que iba a Parmalat.

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Parmalat de Brasil, la mayor filial extranjera del grupo italiano en el que se detectó un agujero de más de 10.000 millones de euros a finales de diciembre pasado, entra en una semana decisiva para su futuro. La filial suramericana, que emplea a unas 7.000 personas y controla el 28% del mercado de los alimentos entre ventas de lácteos, galletas, zumos de frutas, etcétera, solicitará en los próximos días la suspensión de pagos para frenar la avalancha de demandas y peticiones de bancarrota por parte de los proveedores brasileños.

La semana pasada, Orlandia, una pequeña industria productora de grasa vegetal, inauguró las reclamaciones judiciales contra la filial brasileña de Parmalat por una deuda de apenas 17.700 euros. Sin embargo, sentó un precedente que fue imitado de inmediato por Italplast, un fabricante de embalajes plásticos que también suministra a Nestlé y Unilever, por una deuda aún menor (4.200 euros).

Avalancha de demandas

EArroz Brejeiro, uno de los mayores productores del país, advirtió el viernes pasado de que estaba preparado para demandar a Parmalat, mientras que Moinho Pacífico, uno de los tres mayores productores de harina de Brasil, anunciaba ese mismo viernes la suspensión de sus entregas a las fábricas de Parmalat e inminentes acciones judiciales. El principal temor en Brasil ahora es una escalada de peticiones de quiebra contra la filial del grupo italiano a lo largo de esta semana.

La filial brasileña de Parmalat arrastra una deuda comprobada de 1.400 millones de euros. Además de que no paga a los proveedores desde diciembre, la empresa encuentra fuertes obstáculos para lograr una prórroga de los plazos para responder a sus créditos y nuevas vías de financiación para mantenerse funcionando.Algunas grandes cadenas de supermercados anunciaron el viernes que anticiparán el pago de los productos entregados por Parmalat, como parte de un esfuerzo amigo para evitar el colapso de la empresa, pero se teme que esta ayuda esté llegando demasiado tarde.

El esfuerzo conjunto de un grupo de grandes bancos, los principales acreedores de Parmalat de Brasil, se vio neutralizado ante la acumulación de peticiones de quiebra por parte de los proveedores. El pasado viernes, cuando venció el plazo acordado entre Parmalat y los productores de leche para liquidar las facturas vencidas desde diciembre, la empresa depositó en el estatal Banco do Brasil el dinero correspondiente a sus deudas en tres Estados brasileños. La situación más dramática se registra en el norte del Estado de Río de Janeiro, donde unos 10.000 pequeños productores tienen en Parmalat su único comprador. Sin embargo, el banco bloqueó la mayor parte de ese dinero, para cubrir deudas atrasadas de la misma Parmalat con la entidad.

Parmalat es la segunda principal compradora de leche en Brasil, superada solamente por Nestlé. La empresa suiza ha comunicado al Gobierno del presidente Lula da Silva su disposición a comprar una "parte sustancial" de la leche que la sucursal brasileña de Parmalat no pueda adquirir. A pesar de que esto puede parecer un alivio, al Ejecutivo le preocupa que una sola empresa pase a ser la única compradora de casi la mitad de toda la leche que se produce en el país.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 18 de enero de 2004.

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