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Entrevista:SUSO DE TORO | Dirigente de Nunca Máis | UN PROYECTO EUROPEO

"El ecologismo español ha salido del armario"

El escritor gallego Suso de Toro, premio Nacional de Narrativa en 2003 por su novela Trece campanadas, es una de las caras del movimiento Nunca Máis que mejor representa la protesta contra la gestión del Gobierno en el accidente del petrolero Prestige, en noviembre de 2002, el mayor desastre ecológico de la historia de Europa.

Pregunta. La protesta no tenía un movimiento ecologista detrás. ¿Por qué esa debilidad?

Respuesta. Galicia es un país más activo de lo que parece, no sólo ahora, también durante el franquismo, aunque nunca ha habido un movimiento organizado. Pero es lógico que en España no haya un movimiento ecologista fuerte, porque sólo se da en sociedades muy desarrolladas, como Alemania. No hay una corriente política organizada, pero ya es un movimiento social que está en la conciencia del público.

"El Gobierno dijo que los que protestaban eran 'perros que ladran su rencor por las esquinas"

P. ¿Qué sacó a tanta gente a la calle a protestar contra la acción del Gobierno?

R. Ya antes del Prestige había una sensación de ahogo generalizado en Galicia, dirigida por un ex ministro de Franco. Además habíamos sufrido varias mareas negras, por eso el movimiento se llamó Nunca Máis. El Gobierno estuvo cinco días llevando el barco arriba y abajo, de forma inexplicable. Encima negaban que hubiera una marea negra, y no estaban en los lugares de la crisis. Se fueron de vacaciones e incluso de caza. El conflicto se transformó en una lucha contra el PP. Aznar tardó más de un mes en venir a Galicia. Antes viajó a EE UU, Francia e Italia. Cuando llegó ofreció mucho dinero pero llamó a todos los que habían protestado "perros que ladran su rencor por las esquinas". La población salió a la calle porque se sintió abandonada, traicionada e insultada por el Gobierno. La respuesta no fue a la marea negra, sino a la Administración. En Santiago viven unas 100.000 personas, y el 1 de diciembre de 2002 salieron 300.000 a la calle. Es el 10% de los gallegos residentes. Se le exigía al Gobierno que dejase de mentir y enviase medios. Además hubo muchas protestas contra la manipulación informativa. El Gobierno creyó que podía ocultar la realidad, como en el franquismo. Ellos vienen de esa tradición. Se negaron incluso a abrir una comisión de investigación, algo que sería inconcebible en otro país europeo. Pero la gente de toda España y de Europa iba a las playas y veía todo lo que estaba pasando.

P. ¿Por qué el PP no lo acusó electoralmente?

R. Porque la oposición en Galicia, e incluso en España, está infantilizada; después de varias crisis, no tiene energía ni capacidad. Los ciudadanos son ahora muchísimo mejores que los partidos. Entonces una organización como Nunca Máis, que era un catalizador social muy poderoso del descontento en Galicia, no puede tener una traslación directa a las instituciones. Cuando acabe el problema ecológico, nosotros nos disolveremos. Pero quedará al menos un movimiento fuerte en el mundo de la cultura. Y una nueva imagen de Galicia que hace a la gente estar orgullosa de ser gallegos. Hemos salido del armario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de enero de 2004