Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
LA POSGUERRA DE IRAK

Halliburton cobró de más al Gobierno de EE UU por un contrato en Irak

La empresa que dirigió el vicepresidente Cheney, investigada por el Pentágono

Halliburton, la empresa que dirigía Dick Cheney hasta asumir la vicepresidencia de EE UU, ha cobrado 61 millones de dólares de más en un contrato para importar gasolina de Kuwait a Irak. El exceso lo han detectado los auditores del Pentágono al comparar lo que pagan a Halliburton, 2,27 dólares por galón, y a otro contratista que importa el combustible de Turquía a 1,18 dólares por galón.

El presidente George Bush, que nunca antes se había referido a estos contratos, dijo anoche que "si ha habido cobros de más, esperamos que ese dinero se devuelva".

El informe preliminar de los auditores no acusa a Halliburton de lucrarse indebidamente, sino de "mala administración" por subcontratar con una empresa kuwaití que le vende la gasolina a un precio muy superior al promedio del mercado. Pero todo lo relacionado con la compañía suscita dudas desde que obtuvo las contratas de reconstrucción de Irak sin ir a concurso. Halliburton tiene dos megacontratas cercanas a 15.000 millones de dólares, una para la reconstrucción de la infraestructura petrolera y otra para apoyo logístico de las tropas en Irak y Afganistán. "Bush está más preocupado por el éxito de Halliburton que por el éxito de la estrategia en Irak", dijo ayer el general Wesley Clark, candidato demócrata a la presidencia. Otros candidatos también denunciaron el supuesto favoritismo con la ex empresa de Cheney, de la que el vicepresidente aún cobra una suma anual en concepto de "beneficios acumulados".

La investigación se ha filtrado a la prensa coincidiendo con el anuncio de la Casa Blanca de excluir a Francia, Alemania y Rusia de las contratas de Irak, decisión que ha provocado una tormenta de críticas en los países afectados, y entre la oposición en EE UU.

El jefe de presupuestos del Pentágono, Dov Zakheim, aseguró ayer que no iban a "condonar" este tipo de sobrecargos a los contribuyentes ni a permitir que continúen. Los auditores descubrieron otra factura de Halliburton inflada en 67 millones de dólares por "servicios de cafetería" a las tropas en Irak, que calificaron simplemente de "error involuntario" y decidieron no abonar. El informe final sobre los sobrecargos lo emitirá el Pentágono a finales de mes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de diciembre de 2003