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51º FESTIVAL DE CINE DE SAN SEBASTIÁN

'Los abajo firmantes', una batalla de los actores contra la guerra

Las tropas franquistas mataron a Federico García Lorca y dejaron inacabada la obra con la que el escritor andaluz quiso hablar de la implicación de los artistas en los acontecimientos que ocurren a su alrededor. El director Joaquín Oristrell y los actores Javier Cámara, Juan Diego Botto, Elvira Mínguez y María Botto han retomado ese trabajo, Comedia sin título, y han realizado la película Los abajo firmantes, un viaje al interior de un grupo de intérpretes de teatro de segunda fila y a su posicionamiento ante la guerra contra Irak, que se estrenó ayer en la sección Zabaltegi del certamen donostiarra.

Oristrell quería realizar un filme a partir de improvisaciones y con un grupo de actores que le interesaban. Entre ellos estaba Juan Diego Botto, en cuya cabeza bullía desde hace tiempo la idea de hacer algo sobre Comedia sin título. En medio se cruzó el conflicto de Irak y la polémica gala de los Goya. "Es la mejor trasposición del mensaje de Lorca", apunta el director, que dio forma al guión de Los abajo firmantes mano a mano con sus protagonistas.

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Pero este inusual equipo no quería hacer "una película maniquea, en la que se dijera lo estupendos que son los actores, que dan la cara" ante la guerra, subraya Oristrell. Por eso diseñaron unos personajes que llevan a la pantalla diferentes puntos de vista y reacciones para crear los contrastes. "Hay mucha cobardía, mucha valentía, miedo, lágrimas... Se plantean situaciones y momentos en los que cualquier ciudadano se puede ver reflejado", explica Cámara.

Los abajo firmantes no es una comedia, pero no falta el humor característico de los trabajos de Oristrell. "No puedo evitarlo", reconoce el director, quien ha huido además de presentar a un grupo de actores que cuentan cómo debe ser la vida. "Quería ser autocrítico" y "reflejar el alma humana" a través de las situaciones que viven los personajes.

En este sentido, Cámara lo tiene claro: "Para criticar algo, primero te tienes que criticar a ti mismo. Para reírte de los demás, te tienes que reír de ti mismo. Para opinar, tienes que opinar de ti mismo". Y por eso asegura que "el mundo de la cultura y los actores salen tocados de esta película", porque hablan "a calzón quitado" sobre ellos mismos.

Juan Diego Botto sostiene que el tema de la película es "la dignidad", que se plasma tanto en la movilización de los protagonistas contra la guerra como en el propio despertar de la compañía de teatro que integran a la hora de encarar el trabajo.

Las manifestaciones contra la guerra de Irak no lograron frenarla ni evitaron la implicación de España en el conflicto, pero el joven actor afirma que "a veces, lo importante no es ganar las batallas, sino darlas. Tener la satisfacción de haber dicho lo adecuado en el momento preciso y saber que eso te da dignidad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de septiembre de 2003