Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
LA EVOLUCIÓN DE LA ECONOMÍA

Bruselas rebaja a la mitad el crecimiento de la eurozona en 2004, hasta el 0,5%

El BCE lo reduce al 0,4% y acusa a París y Berlín de "escurrir el bulto" en el Pacto de Estabilidad

Bruselas
La evolución de las economías de la zona euro aparece ahora más sombría mientras Japón ya levanta cabeza. Tanto la Comisión Europea como el Banco Central Europeo (BCE) han revisado a la baja las perspectivas de crecimiento de la eurozona en 2003. Para Bruselas, el crecimiento no superará el 0,5%, la mitad de lo estimado en primavera, mientras que para el BCE la evolución será una décima inferior. El presidente de la autoridad monetaria, Wim Duisenberg, lanzó en su despedida una dura reprimenda a los países del euro que incumplen el Pacto de Estabilidad. El canciller Schröder, por su parte, reprochó a Aznar: "Es bonito crecer gracias al dinero alemán".

Los datos negativos sobre la economía europea se acumulan. Si el martes se supo que la zona euro rozaba la recesión, ayer la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE) rebajaron drásticamente las previsiones de crecimiento para este año. Bruselas la situó en el 0,5%, la mitad que lo anunciado en primavera, y el BCE, en el 0,4%, tres décimas menos que lo difundido hace una semana. No sólo eso. La Comisión ya da por seguro que el déficit de la eurozona en su conjunto superará el límite del 3% del PIB fijado en el Pacto de Estabilidad.

El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Pedro Solbes, dio ayer la mala noticia de las previsiones en la reunión semanal del Ejecutivo comunitario. Después, su portavoz insistió en la "decepción" que habían supuesto los resultados del comportamiento de la economía europea en el segundo trimestre del año. Tres países (Alemania, Italia y Holanda) están técnicamente en recesión al registrar dos trimestres seguidos de contracción, mientras que la zona euro en su conjunto retrocedió un 0,1% en ese segundo trimestre y se mantuvo estancada en el anterior.

Pero Bruselas insiste en que la recuperación, aunque "leve y pausada", está a la vista y se comprobará en esta segunda mitad del año. El mes que viene, anunció, los jefes de Estado y de Gobierno lanzarán el superplán europeo de inversiones para animar la economía. El proyecto prevé centenares de miles de millones de euros, públicos y privados, para invertir en infraestructuras e investigación. Al Ejecutivo comunitario le preocupa más el fuerte desequilibrio presupuestario que sufren Alemania y Francia, las dos grandes potencias que ya incumplieron el año pasado el Pacto de Estabilidad, lo harán éste y también el que viene.

Ayer, en el Parlamento Europeo, Duisenberg se despidió de la Comisión de Asuntos Económicos -dejará el cargo el 30 de octubre- con un tremendo e inusitado rapapolvo a Francia y Alemania por no respetar el Pacto, lo que también influye, dijo, en las perspectivas de crecimiento. "No se han respetado los compromisos", "no ha habido voluntad", "estoy muy preocupado", fueron algunos de sus comentarios. Con especial dedicación a Francia, aunque nunca citó países, Duisenberg dijo: "Es inquietante que no todos los países con desequilibrio presupuestario hayan introducido suficientes medidas de consolidación" .

Dijo tener "una gran preocupación" por los anuncios de que algún país (otra vez Francia) prevé incumplir el Pacto hasta 2005 incluido y por los debates sobre posibles modificaciones de las reglas del Pacto. "¿Puede haber otra interpretación de las reglas de juego?", se preguntó Duisenberg para responderse: "No. Más claro no lo puedo decir". El portavoz de Solbes había incidido en lo mismo unas horas antes: "Ya hay medidas para aplicarlo con suficiente flexibilidad e inteligencia, pero pedimos que los Estados respeten las reglas a las que se han comprometido".

Recordó Duisenberg que hay ocho países de la eurozona que cumplen (Portugal e Italia se suman a Alemania y Francia en el grupo de los malos alumnos) y que, por tanto, es "inaceptable" que los incumplidores "quieran ahora escurrir el bulto intentando cambiar las reglas de juego cuando estamos en medio de la partida". "Los que tienen aprietos", avisó, "deben aceptar que no pueden salir de ahí sin pagar nada".

Se refería así a los posibles procedimientos o incluso, a la larga, sanciones que puede lanzar la Comisión Europea contra esos alumnos con tan malas notas. "No somos sus guardianes

[del Pacto, porque es el Ejecutivo comunitario], pero apoyaremos a la Comisión", aseveró. "Para reforzar la confianza en la zona euro, es fundamental mantener la credibilidad de los compromisos institucionales y económicos", concluyó.

Línea abierta

Es lo que busca Romano Prodi, el presidente de la Comisión, asustado ahora por los derroteros que toma la polémica cuando el año pasado la atizó él mismo al decir que el Pacto era "estúpido". Prodi, según un comunicado de la Comisión, habló ayer por teléfono con el primer ministro francés, Jean-Pierre Raffarin, para expresarle "su preocupación" ante un proyecto francés de presupuestos para 2004 que no prevé una clara reducción del déficit público. Prodi pidió a Raffarin "mantener una línea abierta" para "encontrar una solución dentro de las reglas del Pacto", porque las decisiones que adopten los Gobiernos "tienen que ser creíbles y sostenibles a largo plazo".

Duisenberg habló también de inflación, quizá el único punto que ve con cierto optimismo. Destacó que los tipos es "de los más bajos en los últimos 50 años" y auguró implícitamente una estabilidad al respecto cuando señaló que la inflación en la zona euro estará "por debajo del 2%" en los dos próximos años, aunque éste acabará "en torno o ligeramente por encima del 2%". Duisenberg considera que ese buen comportamiento de los precios se deberá a que los salarios crecen y crecerán de forma "moderada" y que el esperado repunte económico será "gradual".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de septiembre de 2003