Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El 74% de vascos cree que Aznar minimiza los efectos del 'Prestige'

El Ejecutivo vasco obtiene un respaldo a su labor tras el vertido

Un 74% de los ciudadanos vascos cree que el Ejecutivo central está minimizando las consecuencias de la catástrofe del Prestige en lugar de afrontarlas realmente y otro 79% estima su actuación "poco" o "nada" correcta, según los datos del último sondeo de la opinión pública que realiza semestralmente el Gobierno autómomo. El Ejecutivo de Vitoria sale bien parado en la comparación, ya que recibe el aprobado de un 60% de los sondeados. Una notable mayoría cree que el Gobierno central no ha dispuesto todos los medios posibles y considera justas las reclamaciones económicas vascas.

El vertido de fuel del Prestige ha sensibilizado de modo muy importante a la opinión pública vasca, que ha seguido sufriendo sus consecuencias este verano en las playas de la comunidad. Hasta ayer y desde el hundimiento del petrolero frente a las costas gallegas, en Euskadi se han contabilizado 23.674 toneladas de chapapote, sumadas las 20.979 recogidas en el mar y las 2.695 que han sido retiradas directamente de las playas y los acantilados.

Según el estudio semestral del Gabinete de Prospeccciones Sociológicas del Gobierno autónomo sobre la evolución de la opinión pública, que ha preguntado por primera vez por este asunto, un 90% de los interrogados se declaran "muy" o "bastante" preocupados por las consecuencias de la catástrofe para el medio ambiente, la economia, el turismo y la salud.

En una notable mayoría, los encuestados señalan un culpable principal: el Gobierno central, que, a juicio de un 74% de los ciudadanos no está afrontando realmente las consecuencias, sino que las minimiza. Su actuación es considerada "poco" o "nada" correcta por casi ocho de cada diez personas, y un 73% cree que el Ejecutivo que preside José María Aznar no ha dispuesto todos los medios materiales y profesionales posibles para luchar contra la catástrofe.

Comunicación

El Gobierno central suspende incluso en el capítulo de comunicación, ya que un 54% considera que la información que viene facilitando desde el accidente del petrolero es "mala" o "muy mala". Los encuestados sólo confían, a efectos informativos, en las dos cadenas de la televisión vasca (33% entre ambas) y en Tele5 (23%), mientras los dos canales de TVE sólo tienen credibilidad para el 7%.

El Gobierno vasco, por cuyo encargo se introdujeron las preguntas sobre el Prestige en el estudio, sale mucho mejor parado. El 58% cree que afronta las consecuencias del accidente y el 60% valora que está actuando "bastante" o "muy" correctamente.

Un 82% respalda la reclamación económica al Ejecutivo central de los gastos ocasionados por la recogida de fuel en la mar y su limpieza de las playas y considera justa esa reivindicación. Un 89% cree que las consecuencias sólo tienen solución a largo plazo y otro 53% opina que no se están tomando las medidas necesarias para evitar una catástrofe similar.

La marea negra no ha perjudicado, sin embargo, al turismo y Euskadi vive su mejor ejercicio en ese terreno, según dijo ayer el portavoz del Gobierno, Josu Jon Imaz. Desde enero hasta julio un total de 875.604 turistas han visitado la comunidad autónoma, un 2,6% más que el año pasado en el mismo periodo. Eso significa que, hasta ahora, 2003 es el mejor año en la historia turística de Euskadi. "Nuestro turismo", recordó Imaz, "no está vinculado al sol y la playa, sino que guarda más relación con la ciudad, la cultura y la naturaleza". El portavoz también hizo hincapié en que los viajeros que se han acercado hasta las playas vascas han estado informados desde el primer momento de su situación.

Imaz agregó que la Administración autónoma mantiene todos los cauces de diálogo abiertos con la central para tratar de recuperar los 40 millones de euros que ha gastado hasta el momento, junto a las diputaciones y los ayuntamientos, para paliar los efectos del vertido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de septiembre de 2003