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La Pasarela Gaudí de la moda se suma a las protestas contra el chapapote y la guerra

La actualidad política subió ayer a la Pasarela Gaudí. Si los modelos de Konrad Muhr aparecieron a desfile concluido con máscaras blancas, encabezados por las top Martina Klein y Laura Ponte y parapetados tras una pancarta que rezaba "Nunca Máis", los de Armand Basi lucieron pegatinas con el símbolo hippy de la paz sobre sus prendas.

Pero vayamos a las propuestas. Las que el diseñador Josep Font presentó para la temporada Otoño-Invierno 2003/2004 volvieron a tocar la fibra de los espectadores en un desfile en el que triunfó el negro, los vestidos de época y la languidez de las modelos. También mereció la aprobación del público el trabajo de Spastor y la colección masculina de Ágatha Ruiz de la Prada. Ángel Vilda, Esteve, Ailanto y los ya citados Konrad Muhr y Armand Basi completaron, junto a Lydia Delgado y Vitorio & Lucchino, que desfilaron a última hora, la segunda entrega de la pasarela barcelonesa que, con los desfiles esta tarde de los belgas Dirk Schönberger y Raf Simon, da el primer paso hacia su internacionalización.

Font se complace en vestir a la mujer de cortesana refinada y melancólica, sus trabajos rozan la alta costura. El diseñador emplea transparencias nocturnas, faldas pantalón en forma de bombacho y tejidos ricos hasta en las minifaldas.

Mientras los modelos de Spastor, de género indefinido, aparecen vestidos de negro, algunos/as férreamente encorbatados, los diseños que Ágatha Ruiz de la Prada presentó para hombres "sin prejuicios" han sido enteramente realizados a su imagen y semejanza. La diseñadora se desmarcó del negro y apostó por sus chillones colores habituales.

Algunos jóvenes diseñadores están mostrando sus trabajos en Barcelona Fashion Week, como Porfin!, que del Circuit pasa a la pasarela oficial proponiendo nuevas formas de presentar los tejidos, tanto de derecho como de revés, o Ángel Vilda, el cual ha decidido dar rienda suelta a sus fobias con piezas de inspiración militar contrarrestadas por imágenes mucho más dulces, como la de una colegiala vestida con mini de Gales y camisa blanca con corbata. Konrad Muhr desdobla su colección masculina en nuevas propuestas para mujer, usando los mismos tejidos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de febrero de 2003