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Los empresarios etiquetarán con un lema común el aceite andaluz que exporten a Estados Unidos

La Junta presenta en Nueva York una campaña para ganar cuotas al mercado italiano

"Olive oil from Andalusia. Spain". Este lema lucirá en los escapularios de las botellas de aceite de oliva de todas las marcas que se exporten a los Estados Unidos, según acordaron ayer los principales productores y el Gobierno andaluz en Nueva York, donde la Junta presentó la noche del miércoles, en una cuidada puesta en escena, el arranque de una campaña de promoción en Estados Unidos. La misión no es fácil, según reconocen responsables políticos y empresarios, ya que en este país el 80% cree que el aceite procede de Italia.

La Junta invitó a medio millar de personas al estreno de su campaña de promoción en el Museo de Historia Natural de Nueva York, en un acto en el que se mezclaban azafatas con mantoncillos rojos y verdes con azafatos con microcascos, pendientes de acomodar a representantes de instituciones españoles, importadores, miembros de cadenas de distribución, supermercados y prensa especializada. Muchos de los invitados, como reconoció Suzanne, una china americana que improvisó un rincón del fumador escondido, habían acudido bajo el reclamo de que lo presentaría el actor Antonio Banderas. Pero el malagueño dejó plantada a la Junta horas antes alegando motivos de cansancio ya que se encuentra en pleno ensayo de un musical. Si bien es cierto que su presentación no estaba del todo cerrada, en las notas de prensa repartidas a la entrada se anunciaba su participación como "invitado especial". El acto lo condujo la periodista española Marian de la Fuente quien vestida con una especie de traje de gitana presentó al "honorable" presidente de la Junta, Manuel Chaves. "El aceite es saludable para el cuerpo. Sabemos que este es un mercado de difícil, pero no nos vamos a arredrar porque tenemos el mejor producto del mundo y muy buenos empresarios", dijo Chaves en una breve intervención

El mensaje de la campaña es que el aceite de oliva andaluz es, como la patata que procede de Idaho, sano -"lo cura tó", dijo el bailaor Antonio Canales- y el mejor de la tierra. Para demostrarlo cinco restaurantes andaluces y tres estadounidenses elaboraron platos, de los que los invitados dieron debida cuenta, aunque en el caso de Suzanne dio más cuenta del vino blanco.

Estudio

La penetración en el mercado americano no va a ser fácil, según reconocen la Junta y los empresarios. El estudio de mercado encargado por la Consejería de Economía dice que el 32% del aceite que se consume en este país es de oliva, el 80% cree que procede de Italia y el 72,8% del que se consume viene etiquetado con marcas italianas, las cualescompran a granel el aceite en Andalucía. Invertir estos datos es lo que pretende la Junta, según afirmó Magdalena Álvarez, quien destacó la participación por primera vez de los empresarios en una campaña "lo que no es normal", apostilló. De los dos millones de euros que costará la promoción en 2003 y 2004, el sector oleícola aporta un tercio.

En una reunión celebrada con representantes de Carbonell, Hispanoliva, Mueoliva, Unioliva, Torres y Ribelles, Hojiblanca, Oleoestepa, Oliera, Migada, Ángel Camacho, Aceites del Sur y Anierac, estos acordaron exportar sus marcas bajo un lema común y con un escapulario con la leyenda "Aceite de oliva de Andalucía. España". Los empresarios propusieron asociar el aceite de oliva con la aceituna de mesa, un producto que sí tiene más penetración en el mercado americano. La campaña empezará el próximo mes de mayo en el estado de Florida, donde por razones culturales la Junta va a concentrar sus esfuerzos sin olvidarse de Nueva York, donde se vende una de cada cuatro botellas de aceite de oliva que se consumen en Estados Unidos.

Reunión inédita de bailaores

Cinco generaciones de artistas flamencos han tenido que recorrer 6.000 kilómetros para pisar por primera vez juntos un escenario, algo imposible de ver en España. Antonio Canales, Farruquito, Farruco, Manolete y Juana Amaya actuaron anoche (madrugada en España) en el City Center de Nueva York gracias al productor cordobés Miguel Marín, quien desde hace tres años dirige el festival Flamenco USA. En esta edición recorrerá 11 ciudades norteamericanas y atraerá a 44.000 espectadores.La Junta patrocina el certamen de 2003 para utilizar al flamenco como embajador de su campaña de promoción del aceite de oliva en este país. Pero los artistas que participaron ayer en una concurrida conferencia de prensa en un hotel de Nueva York creen que es al revés. "Sin el dinero de las instituciones esto no sería posible", afirmó Canales. "Los artistas no tenemos dinero, así que ¡viva el aceite!", exclamó el director teatral y autor de la coreografía del espectáculo Mariana Pineda de Sara Baras, Lluís Pascual. El autor catalán intentó representar hace 17 años la obra El Público de García Lorca en Nueva York, pero la censura, según dijo, se lo impidió. En este tiempo, dijo, las cosas han cambiado en Estados Unidos y España. "Los guardias civiles, que fueron responsables de la muerte de Lorca, ya pueden vivir como parejas de hecho en los cuarteles, y después de 17 años, Lorca vuelve a Nueva York".La actuación, denominada Gala de Andalucía, ha reunido en un mismo paquete a los cinco bailaores de estilos distintos algo que, según Canales, es "casi imposible" de presentar en España. "No es tanto por el dinero, sino por los calendarios porque el mundo del flamenco es muy individualista y porque no hay empresarios. Sería ridículo patrocinar el aceite de oliva en España, con las de tostadas que se ha tomado mi madre. A ver si allí nos patrocinan Coca-Cola y Nike", dijo Canales, cubierto con un gorro y unas gafas negras, con las que ocultaba unas marcadas ojeras. "La pena es que esto se lo están perdiendo millones de españoles", se quejó Farruquito.Un total de 100 artistas participan en los espectáculos del festival Flamenco USA en el que también actúan Sara Baras, Tomatito y Chano Domínguez, entre otros. El ciclo, además, comprende conferencias -Pascual pronunciará una sobre el flamenco y García Lorca-, exposiciones, clases magistrales de los bailaores en centros neoyorquinos y un programa para enseñar este baile a 2.400 escolares de la ciudad de los rascacielos.Los artistas no están impresionados, aunque sí emocionados, por la acogida que están teniendo porque como dijo Farruquito "triunfar en Nueva York supone que la gente te conozca más, es un grano de arena en una carrera, pero el alma no hay quien nos la toque". Sobre el comportamiento del público norteamericano, que suele interrumpir para aplaudir las actuaciones, Canales lo achacó a que "son muy circenses". "No lo digo como una ofensa", aclaró, "porque no es el público de Tokio, que parece que tiene amarradas las manos hasta el final, sino que el flamenco es muy explosivo y eso provoca que exploten, aunque no sé yo si el flamenco requiere un gran aplauso, lo importante es el poso que deja".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 31 de enero de 2003

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