Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La rentabilidad de fichar a mujeres

Contratar mujeres es rentable. Los prejuicios laborales y económicos sobre el empleo femenino son, en la mayoría de las ocasiones, irreales. Ni están más días de baja que los hombres ni los empresarios pierden dinero al ficharlas, sino más bien todo lo contrario, según las estadísticas.

Pilar Arriaga, responsable del área de la mujer de CCOO; Eva Perujuániz, socióloga del gabinete de estudios de este sindicato en Navarra, y Arantxa Hernández, adjunta al área de mujer, ponen de relieve este hecho en su trabajo La rentabilidad de contratar mujeres, que CCOO ha comenzado a distribuir entre trabajadores, comités de empresa y patronos de Navarra, una región en que el 65% de los desempleados son mujeres.

Las féminas apenas están presentes en el sector industrial (77% de hombres), el que mejores condiciones laborales presenta, mientras que su trabajo es mayoritario en la hostelería (69%), el servicio doméstico (74%), o el trabajo a tiempo parcial (77%). En líneas generales, el salario femenino medio es un 27% inferior al del hombre.

"El estudio demuestra que no es cierto que las mujeres estén más días de baja que los hombres, que contratarlas sea más costoso por las bajas maternales o que haya puestos específicamente masculinos", explica Arriaga. Según datos del Instituto Navarro de Salud Laboral de 2001, el índice de bajas masculinas fue del 46%, frente al 42% de las femeninas. Respecto a los accidentes, se registraron 8 bajas por cada cien hombres empleados, frente a 3 bajas por cada cien mujeres con empleo. Un empleado con baja de tres meses por lesionarse jugando al fútbol le cuesta a su empresa 2.556 euros. La baja maternal subvencionada de una mujer en igual plazo le costaría 1.432 euros. Sustituir al lesionado le costaría a la empresa 5.022 euros si es hombre y 3.769 si es mujer.

El informe de CCOO hace además un exhaustivo repaso de los beneficios fiscales que acarrea para las empresas contratar a mujeres, como rebajas de las cotizaciones a la Seguridad Social.

"No hay empleos de hombres ni de mujeres. Todas las personas valen por igual", explica Arriaga. La ley de Prevención de Riesgos Laborales de 1995 garantiza la mecanización de todos los procesos que requieren esfuerzo físico y limita a 25 kilos la manipulación de cargas por el trabajador. Las mujeres son, además, más fieles a sus empleos, más responsables, más previsoras, más hábiles manualmente, con más capacidad organizativa y más adaptables a los cambios, según los responsables de recursos humanos de la mayoría de las empresas encuestadas por el sindicato.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de enero de 2003