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Los afectados franceses se movilizan | CATÁSTROFE ECOLÓGICA

Los ostricultores se suman al proceso penal

Los mariscadores evitan de momento dirigir su querella contra el Gobierno español

Los cultivadores de ostras de la laguna de Arcachon no van a quedarse de brazos cruzados mientras la imagen de su sector se empaña. Anoche, en la asamblea que celebraron con otros trabajadores del mar en el Ayuntamiento de Audenge, una de las localidades que rodean esta laguna situada al suroeste de Francia, hicieron público que van a sumarse al proceso penal que se abrió en la ciudad bretona de Brest. A instancias del Gobierno francés comenzó un proceso contra los que resultasen responsables del vertido del Prestige. Esto no significa que descarten presentar la querella, que estos días habían avanzado, contra el Gobierno español por su supuesta responsabilidad en el hundimiento del petrolero.

"Nuestros abogados están estudiándolo", explicó por la mañana el presidente de la Section Régional Conchylicole, Marc Druard. "Y si nos dicen que hay que ir a Europa con esto, iremos". La querella, según explicó, se basa en la hipótesis de que el Estado español es responsable por omisión del auxilio debido. "Siempre me han enseñado en Derecho Marítimo que hay que ayudar a un barco en apuros. Creo que ahí el Gobierno español tuvo un gran fallo. Pero no lo digo porque esté en contra de él ni de los españoles. Yo voy contra quienes hayan sido responsables". En cambio, los ayuntamientos de la región se han echado atrás. Ellos no van a personarse en una posible querella contra el Ejecutivo español, según explicó ayer el alcalde de Arcachon.

Pero los cultivadores de ostras no descartan la idea porque piensan que el mayor daño que han sufrido viene porque se ha sembrado la duda sobre la idoneidad de sus productos. En general, creen que se ha destruido la imagen de marca de la laguna.

Y mientras deciden si es posible presentar esta demanda, han asumido ya la opción de la responsabilidad civil. "La vía penal tiene la obligación de determinar quiénes fueron los culpables de que se hundiera el barco", explicó tras la asamblea a este periódico Joel Dupuch, el asesor jurídico del sindicato de cultivadores de ostras de la laguna. "Se sancionará a quienes sean considerados como tales y a nosotros nos quedará ir por la vía de la responsabilidad civil contra quienes el proceso vaya designando como culpables".

Lo mismo que los gallegos

Insiste en que los cultivadores de ostras no tienen capacidad para hacer frente al coste que puede resultar del peritaje de un proceso así, en el que los implicados "son armadores y aseguradores con mucho poder", añadió Dupch. "Pero el Gobierno francés sí puede hacerlo".

En la asamblea de anoche, los criadores de ostras también anunciaron que desde esta mañana van a emular a los pescadores gallegos. Dijeron que hoy tienen previsto salir desde todos los puertos de la laguna de Arcachon una docena de pesqueros que intentarán recoger el vertido en el mar. "Vamos a hacer lo mismo que los gallegos porque no podemos hacer otra cosa", manifestó Teillard, el vicepresidente del sindicato. "Recogeremos chapapote, si es que lo encontramos, con lo que sea. Si hace falta, con las manos, como han hecho los gallegos". La idea es vigilar toda la laguna porque temen que el viento cambie en los próximos días y la marea lleve hasta la costa cantidades mayores de fuel. En sus barcos llevarán a los funcionarios de los ayuntamientos y los bomberos que ya están preparados para limpiar el vertido.

A pesar del empeño de los marinos, pescadores y cultivadores de ostras de Arcachon, lo cierto es que la lucha contra el chapapote en el mar no se ha podido iniciar en Francia por culpa de las condiciones climatológicas. Ayer por tercer día, los barcos repartidos por el golfo de Vizcaya no pudieron absorber ni una sola mancha de fuel. El prefecto marítimo explicó por la mañana que el tiempo ha impedido que funcione la tecnología de la que está dotado el buque oceanográfico D'Entrecasteaux y los cuatro barcos de diferentes nacionalidades que le acompañan. "Lo peor es que en cuanto el viento vuelva al Oeste, algo previsto para el jueves, tendremos otra vez fuel en la costa", indicó.

Para poder hacer frente a esa posible nueva marea, precisamente ayer la laguna recibió de primera mano el testimonio de la lucha de los gallegos contra el chapapote. El vicepatrón de la Cofradía de Vigo, Xulio Alonso, y dos representantes de los barcos de cerco de la Cofradía de Redondela, José María Saavedra y Hermido Castro, viajaron hasta Arcachon para explicar cómo lo hicieron.

Desde primera hora de la mañana se reunieron con los miembros del sindicato del cultivo de ostras, con el prefecto marítimo de la región atlántica Jacques Gheerbrant, y con pescadores y marineros de la región. "El consejo que os puedo dar es que no os metáis en discusiones con la Administración, de si os deben pagar esto o aquello. Meteos en el barco porque la única solución es cercar el chapapote en el mar", les apremió el vicepatrón, antes de mostrarles varios vídeos con imágenes de los sistemas de recogida de fuel que han utilizado. "Nosotros lo hicimos así. Primero nos lanzamos contra el que es el único enemigo. Luego decidiremos quién tiene que pagar. Pero pensad que ya no hay tiempo".

Poco ingenio

Los franceses querían saber cómo se había conseguido frenar el vertido en la entrada de la ría de Vigo, porque la laguna de Arcachon, aunque es más pequeña, tiene una entrada del mar similar. "Yo no les veo medios, la verdad", decía ayer Saavedra. "Y si éstos dejan entrar el chapapote, es un pecado". Los pescadores gallegos no dan crédito a que no se haya conseguido cerrar la laguna. Aseguran que la abertura debe ser de unos dos kilómetros, pero que la ría de Vigo la cerraron con sus barcos cuando hay entre dos y tres millas. En su opinión esa bocana se podría tapar perfectamente, aunque en los últimos días se dijo que la razón de que no se hubiera hecho era que las corrientes a la entrada de la laguna provocan que las olas sean muy altas y que las balizas con las que cuentan no sirvan de nada. "A nosotros tampoco nos dieron redes para hacerlo, pero las inventamos. Yo les veo poco ingenio", dijo Xulio Alonso.

No es que los franceses no hayan inventado nada, pero han tenido menos éxito, porque el escaso vertido que les ha llegado y las condiciones meteorológicas han impedido ponerlos en práctica. Los miembros de las cofradías gallegas pusieron mucho interés en las redes que ha inventado el armador Thierry Thomazeau, cuya ventaja es que pueden instalarse en cualquier pesquero sin necesidad de inutilizarlo para la faena.

A pesar de que los pescadores españoles les cantaron las cuarenta, los franceses los escuchaban con mucha atención. "Todavía nos queda mucho vertido por recibir, hasta aquí sólo ha llegado la primera ola que se desprendió antes de que se hundiera el Prestige y probablemente tendremos que recibir más. Por eso hay que escuchar todas las ideas", señaló el prefecto marítimo.

Su opinión la compartieron pescadores y armadores, quienes aplaudieron las palabras de los gallegos. Y, como se vio en la asamblea de por la noche, decidieron también seguir su ejemplo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de enero de 2003