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EL DEBATE DE LA EDUCACIÓN

La mitad de los profesores y una mayoría de alumnos, en huelga contra la LOCE

Decenas de miles de docentes, alumnos y padres piden la dimisión de Pilar del Castillo

La huelga general convocada ayer en la enseñanza pública primaria y secundaria fue seguida por el 70% del alumnado y la mitad del profesorado, según una estimación efectuada a partir de los datos de las comunidades y los sindicatos. El Ministerio de Educación rebajó hasta el 20% el seguimiento de la huelga entre los profesores y los convocantes lo elevaron a un 63%. La jornada se completó con manifestaciones en las capitales, la más numerosa en Madrid, que reunió a unas 30.000 personas que pidieron la retirada de la Ley de Calidad. En Barcelona se congregaron unos 25.000.

Decenas de miles de estudiantes, profesores y padres salieron ayer a la calle en España para pedir a la ministra de Educación que retire su Ley de Calidad. Defendían la escuela pública, frente a los "itinerarios discriminadores", frente al "olvido de la educación infantil", "la reducción de becas" y "los millones de euros regalados a la escuela privada que controla la Iglesia". Así rezaba el manifiesto que se leyó en la manifestación de Madrid y que acabó con un grito unánime: "Ministra, dimisión".

Los sindicatos aclamaron el éxito de la convocatoria, clave para "que la ministra vea el rechazo que produce su ley", dijo Fernando Lezcano, secretario general de Educación en CC OO. Los líderes de los partidos políticos pidieron también que se retire el texto. El portavoz parlamentario del PSOE, Jesús Caldera, atacó el "atropellado" trámite parlamentario de la reforma en la Comisión de Educación y aseguró que el PP está "enrabietado".

La ministra de Educación, Pilar del Castillo, afirmó, sin embargo, que sólo el 20% de los docentes había atendido la convocatoria de la plataforma por la enseñanza pública, lo que demuestra, a su juicio, "el acuerdo de los profesores con la reforma educativa". Una ley que nace, aseguró, "fruto del diálogo con todos los sectores de la comunidad educativa".

Y la secretaria de Educación del PP, Sandra Moneo, aseguró que la reforma "ha seguido los trámites parlamentarios necesarios para que todos los grupos políticos pudiesen participar".

A estudiantes, profesores y padres les acompañaron en Madrid los líderes políticos durante toda la marcha. "La educación pública necesita más medios materiales y económicos, no una ley impuesta que ha hecho saltar por los aires el consenso sobre la reforma", dijo la responsable de Educación en la ejecutiva socialista, Carme Chacón. "Espero que la ministra no diga que la huelga no ha tenido repercusión, como dijo Pío Cabanillas y dejó de piar inmediatamente", señaló el líder de IU, Gaspar Llamazares, en alusión a las declaraciones del anterior portavoz del Gobierno sobre la huelga general del 20-J.

No faltó la responsable de Educación en IU, Marisa Castro, ni el líder de Los Verdes, José María Mendiluce. Y otros diputados que agarraron la pancarta de cabecera hasta el ministerio.

Sobre Pilar del Castillo cayeron todos los golpes: "Que la hagan presidenta de la Fundación Francisco Franco y que se despida del ministerio", zanjó el portavoz del sindicato STES, Augusto Serrano. "No se puede andar permanentemente falseando datos e insultando a los profesionales de la educación; ellos no se merecen una ministra así", dijo Fernando Lezcano, de CC OO. "Estas algaradas, como ella las llama, la van a llevar por delante. Los días de vino y rosa con los profesores, engañándoles sobre la Ley de Calidad se han acabado", remató Jesús Ramón Copa, de UGT.

Falta de recursos

Entre los anónimos, un profesor de Getafe se quejaba de que "la ley es muy pobre, no tiene recursos y acaba con los programas de diversificación curricular [para ayudar a los alumnos que flojean], que podrían dar más resultados si hubiera dinero". Desde Leganés y Fuenlabrada (Madrid) dos profesoras, Carmen y Aurora, pedían que "se deje de favorecer a la escuela privada y se preste atención a la pública".

La manifestación en Barcelona, unos 25.000, también transcurrió sin incidentes, hasta que al final unos estudiantes que secundaban una convocatoria alternativa, lanzaron botellas y piedras contra dos furgones de la policía. Llegaron los refuerzos y la revuelta acabó con 10 heridos, entre ellos cuatro policías y un guardia urbano. Un hombre de 64 años fue trasladado en ambulancia y hubo cuatro detenidos. Los manifestantes abandonaron la calle al final de la manifestación al ver el altercado. Antes habían paseado unos gigantes que representaban al presidente Aznar y la ministra Del Castillo.

Santiago de Compostela vio ayer otra de las protestas más numerosas, más de 7.000 personas. Y en Zaragoza salieron por la tarde unos 5.000 manifestantes. Valencia tuvo su marcha estudiantil por la mañana y la convocatoria oficial por la tarde. Los sindicatos calculan que secundaron la protesta más de 150.000 personas en todo el país.

El País Vasco tuvo sus manifestaciones pero no hubo convocatoria de huelga.

En Madrid, las pancartas pedían al Gobierno que tomara nota de los "miles de profesores que dicen basta de Cataluña a Andalucía, de norte a sur". "De los miles de estudiantes movilizados contra una ley que supone el mayor ataque a la educación pública desde el fin de la dictadura", leía la presidenta del Sindicato de Estudiantes, Miriam Municio. Los convocantes de la huelga, CC OO, UGT, STES, CGT, el Sindicato de Estudiantes y las asociaciones estudiantiles FAEST y CANAE señalaron ayer "que la lucha sirve". Pusieron como ejemplo la retirada del decretazo y convocaron de nuevo para el 14 de noviembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de octubre de 2002