Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
EL DEBATE SOBRE CIENCIA Y MORAL

El Gobierno español impulsa una campaña internacional contra la clonación con fines terapéuticos

La ministra de Sanidad califica como opción de 'irresponsables' la defensa de esa práctica

Aznar ha emprendido una cruzada en la Unión Europea y en el seno de la ONU para prohibir de forma global la clonación terapéutica. El jefe del Gobierno cuenta con el apoyo de Estados Unidos y del Vaticano y, en la UE, con el del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi. Quienes defiendan la investigación con células madre embrionarias 'ocultando sus riesgos' son unos 'irresponsables', dijo ayer la ministra de Sanidad, Ana Pastor, dejando claro que no habrá permiso para usar científicamente los más de 40.000 embriones congelados que guardan las clínicas de reproducción asistida.

A la cruzada del Gobierno de José María Aznar para prohibir de forma global la clonación terapéutica, además del apoyo de Estados Unidos y del Vaticano y, en la UE, el de Silvio Berlusconi, se ha sumado también Irlanda, mientras el nuevo Gobierno conservador holandés se inclina en esa dirección. La Comisión Europea ve con preocupación que semejante iniciativa de varios países europeos para vetar la clonación reproductiva se convierta, bajo el liderazgo español, en un freno al desarrollo de una prometedora medicina.

La ministra Ana Pastor dejó clara ayer esa posición en el Congreso de los Diputados: el Gobierno no permitirá el uso para investigación de los más de 40.000 embriones congelados que guardan las clínicas de reproducción asistida. 'Es posible avanzar en las terapias génicas y regenerativas sin usar embriones humanos', contestó Pastor a preguntas de las portavoces en la Comisión de Sanidad del PSOE, Matilde Valentín, y de Izquierda Unida, Marisa Castro, informa Emilio de Benito.

La ministra no hizo más que reflejar en el Congreso lo que consta en un documento interno del Ejecutivo comunitario, preparatorio del nuevo periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU abierto en Nueva York el 10 de septiembre. 'España es el líder en la oposición a la postura mayoritaria' de la UE y ha lanzado 'una campaña mundial vinculando la prohibición de la clonación terapéutica a la reproductiva', se dice en ese documento de la UE.

Iniciativa francoalemana

Francia y Alemania consideraban el año pasado que era necesario prohibir de forma inmediata y a nivel mundial la clonación humana reproductiva, dado el avance de la tecnología y los anuncios de ciertos médicos e investigadores sin escrúpulos, como el italiano Severino Antinori, que se muestra dispuesto a utilizar las técnicas de clonación con fines reproductivos.

La iniciativa franco-alemana fue asumida en diciembre de 2001 por la ONU, que se mostró dispuesta a aprobar una Convención contra la clonación de seres humanos con fines reproductivos. Para ello, creó un comité especial cuya primera reunión se produjo en marzo de este año en Nueva York.

Ya entonces, España, que presidía la UE, mostró sus cartas: aprovechar la ocasión para prohibir la clonación terapéutica, una técnica que los científicos creen que puede abrir grandes expectativas médicas en el tratamiento de enfermedades como el Parkinson, el Alzheimer o la diabetes. Meses después, y a pesar de la victoria conservadora en las elecciones legislativas, Francia, junto a Alemania, mantiene su posición de sólo prohibir la clonación reproductiva y considera que la suya debe ser la postura oficial de la Unión Europea. Apoyan esa tesis el Reino Unido, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Grecia y Austria.

España considera que la clonación terapéutica atenta contra la dignidad humana y que si se permite hará además imposible el control de la reproductiva. Es, agrega, 'una fuente de inseguridad jurídica' y podría generar un mercado clandestino de embriones. La ministra Pastor no explicó ayer cuál es el riesgo de usar células madre embrionarias, pero sí recordó que la ley prohíbe investigar con embriones, salvo que se trate de análisis que no supongan su destrucción y sirvan para descartar que sufra anomalías genética. También está permitido su uso si se trata de embriones 'no viables', es decir, que por algún motivo no puedan dar lugar, si se implantan en un útero, a un ser humano.

Según los socialistas, la supuesta 'falta de seguridad' a que se refirió ayer la ministra esconde un 'prejuicio religioso'. Numerosos grupos conservadores, incluida la Iglesia católica, se oponen a la investigación con embriones porque implica su destrucción, que para ellos es lo mismo que un aborto. En cambio, la Organización Mundial de la Salud y la comunidad científica opinan que no constituyen aún una vida humana. El Reino Unido y Suecia son los únicos países de la UE que admiten la investigación con células madre embrionarias y la clonación terapéutica, que los científicos prefieren denominar técnica de trasplante nuclear para evitar confusiones con la clonación reproductiva.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de septiembre de 2002