Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Amor en coma

El abogado de la ex esposa del hombre inválido acusa a la mujer de querer ser inseminada por 'interés'

El caso de la mujer que pide autorización judicial para ser inseminada de su marido, en coma desde 1991, ha dado un nuevo giro. El abogado de la ex mujer y la hija del primer matrimonio, aún menor, explica que se niegan a la petición porque 'determinadas actitudes de la actual esposa indican que no se mueve por amor, sino por interés'. La esposa del paciente administra 600.000 euros y una pensión de 3.000 al mes.

Andrés Sanchis, letrado que representa a la ex mujer y a la hija menor de ésta con el hombre que permanece en coma irreversible desde hace 10 años en un hospital de Valencia, explicó ayer los motivos por los que sus representadas se oponen a la petición judicial de la actual esposa de ser inseminada de su marido. Sanchis, quien dijo hablar también en nombre de los padres del paciente, aunque jurídicamente no ostenta su representación, dice que la negativa obedece a dos razones: 'Determinadas actitudes de la actual esposa respecto a la administración del dinero de él como tutora y cuestiones médico-sanitarias, ya que no existe un informe imparcial sobre los riesgos para el bebé que naciera'.

El enfermo recibe una pensión de 3.000 euros y fue indemnizado con 600.000 euros

Sanchis afirma que sus representadas han tomado una posición como consecuencia de diferentes hechos ocurridos en estos años, 'especialmente desde que en 1993 él fuera declarado incapaz y ella nombrada tutora'. El letrado asegura que los padres del paciente -que tienen otros hijos y varios nietos- aceptaron en su día esa tutoría 'porque desconocían el alcance de la misma'. Y agrega que 'la solicitud de la mujer de ser inseminada coincide con la petición por parte de la hija del primer matrimonio de documentación detallada sobre el destino del dinero con el que fue indemnizado su padre, 100 millones de pesetas (600.000 euros), y de la pensión por gran invalidez que percibe cada mes y que ronda las 500.000 pesetas (3.000 euros)'. Este periódico no ha podido contrastar si esa es realmente la opinión de los padres.

Sanchis anuncia que la intención de la ex mujer y su hija es, una vez tengan toda la documentación, 'pedir que se revoque la tutoría en favor de la hija'. Al obstáculo jurídico que supone el hecho de que se trate de una menor de edad, el abogado aduce que 'puede ser tutelada por su madre, porque se presume que ha habido irregularidades'. Según Sanchis, es extraño que la mujer, de 34 años, que trabajaba como auxiliar de clínica cuando conoció a su marido y lo siguió haciendo después de casarse hasta que la compañía depositó la indemnización en 1993 'esté justificando gastos de cinco a seis millones de pesetas anuales fundamentalmente en el cuidado de su marido cuando la aseguradora corre con los gastos hospitalarios'. Y añade que ella dejó de trabajar 'argumentando que lo hacía para atenderle a él y sin embargo hay contratadas tres personas para cuidarle 24 horas al día'. Hasta ahora, los gastos y el cuidado que la mujer ha justificado de su marido en coma ante el tribunal no han suscitado ningún tipo de impugnación.

Sanchis admite que la relación de la actual mujer -cuyo matrimonio se vio truncado a los siete meses de la boda por un accidente que dejó en coma irreversible a su marido- con la familia del paciente 'se ha deteriorado mucho' y que para ellos 'no hay verdadero amor sino una evidencia de interés', impresión que el letrado insiste en que es común para sus representadas y para los padres de él. Sin embargo, la madre del paciente declaró ante la juez que la mujer de su hijo 'sería una buena madre'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de julio de 2002