Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Duhalde pierde una votación clave para lograr un pacto con el FMI

Los diputados argentinos se niegan a respaldar al presidente

La debilidad del presidente argentino, Eduardo Duhalde, tuvo un nuevo exponente en la madrugada de ayer en la Cámara de Diputados, que impidió que prosperara la reforma de la controvertida Ley de Subversión Económica presentada por el Gobierno, tal y como quería el Fondo Monetario Internacional (FMI). El presidente ha amenazado con dimitir si no logra aprobar sus planes.

Los diputados de la Unión Cívica Radical (UCR), que sobre el papel apoyan al presidente de transición no elegido, y un puñado de peronistas díscolos frustraron los planes de Duhalde. Ni las amenazas de dimisión del presidente, ni las numerosas reuniones y contactos telefónicos del mandatario con gobernadores y líderes políticos de distinto signo, sirvieron de mucho. La base de apoyo del presidente se reduce día a día.

El texto pasará ahora al Senado, donde el PJ puede intentar la derogación de la ley si logra alinear a sus legisladores, que son mayoría en la Cámara alta. No es la opción que hubiera deseado Duhalde, ya que la abolición es interpretada por muchos legisladores como la luz verde a la impunidad a los delitos económicos, un tema extremadamente sensible en la grave crisis del sistema financiero de Argentina, con numerosos bancos al borde de la quiebra y miles de ahorradores que no pueden disponer de sus fondos. En aplicación de la referida ley hay dos banqueros en la mira de la Justicia: Carlos Rohm (procesado), del Banco General de Negocios, y Raúl Moneta (acusado), del desaparecido Banco República.

Directivos bancarios

Unos veinte de directivos de cinco bancos argentinos han sido citados a declarar por el juez criminal de instrucción Mariano Bergés, que investiga el presunto delito de administración fraudulenta. El magistrado llegó a prohibir la salida del país a los banqueros, en el marco de una causa que investiga la congelación de depósitos conocida popularmente como corralito. La medida afectaba, entre otros, a Eduardo Escasany y Daniel Morgan, máximos responsables del Banco Galicia; Manuel Sacerdote (BankBoston), José Dagnino Pastore (Banco Sudameris), Carlos Fregigotti (Citibank) y William P. Sutton (Scotiabank).

El futuro político de Duhalde y de Argentina puede empezar a despejarse en la reunión que el lunes mantendrá en Santa Rosa (La Pampa) el presidente con los gobernadores peronistas, que son más que nunca el verdadero contrapoder.

Estos caudillos provinciales reclaman el cumplimiento del plan de 14 puntos aprobado hace un mes para lograr firmar el acuerdo con el FMI que, teóricamente, debería permitir la reinserción de Argentina en la comunidad financiera internacional. Sin el pleno respaldo de los principales líderes peronistas ni de la oposición de los radicales, al presidente Duhalde, que no tiene la legitimidad de las urnas, se le agotan las razones para seguir en un cargo cada día más incómodo.

En relación con la crisis argentina, el presidente de Agbar, Ricard Fornesa, afirmó ayer que el grupo mantendrá su inversión en el país y aseguró que la crisis puede durar 'unos dos o tres años'. La empresa redujo sus beneficios un 17,7% el año pasado a causa de la crisis argentina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de mayo de 2002